martes, 18 de diciembre de 2012

~Postal azul estampada~

Eres la que lee entre tiempos caídos, entre mis latidos, entre cientos de pestañas que barren el paisaje al cerrar los párpados y al abrirlos. Y quien quiera que seas hoy, un árbol, una sirena, o incluso un personaje de esos que saldrían en alguna película de enfermos mentales como Shutter Island o The Secret Window, seguirás siendo...

Hoy, debido al terrible incidente que tuvo algún sistema de mensajería instantánea, es debido recordar el papel y su respectiva tinta. De caligrafías he aprendido absolutamente nada, y qué decir del mundo y todo lo que existe en él, pero haré un esfuerzo y trataré de hacer legibles las sensaciones que experimenta el horizonte en vuestra presencia. Aquí, un listado de lo que me ha dicho él mismo (el horizonte) quisiera poder decirle.

1) Que hasta ahora supo que las gotas de luna podían ser capaces de actuar cual ojos. Las gotas de luna que tienes por pupilas están leyendo ahora mismo este renglón, el mismo que cruza tajante la hoja que ahora estás sosteniendo con manos de algodón.

2) Que entre todos los tiempos del mundo, en los huecos laterales de tu sonrisa se detiene aquel que existe en las canciones de las nubes. En los huequitos de vuestra sonrisa, se detiene el tiempo.

3) Es libertad la que hay en la realización de cada uno de tus cabellos.

4) Que, según dicen, la pisada de tus actos llegan hasta el núcleo terrestre, pero más importante, hasta la esperanza de la humanidad.

5) Y las grietas del concreto por el que pasas ruegan tu caricia.

6) Que los libros y sus letras sueñan cuando se posan en tus manos; sueñan con poder vivir las aventuras que impregnadas tienen y que al momento de llegar al "Fin" tú sigas ahí, sosteniéndolos con ternura.

7) Y suenas a lluvia de pintura sobre un lienzo que forma el arte y el existir.

8) Que bailas teniendo la luz como único escenario y al viento como único compás a seguir.

9) Que eres el misterio y la respuesta, que eres la copa y el vino, un bocado de algún postre y también una bocanada de agua salada.

 10) Y recitas el poema más bello con sólo inhalar y exhalar porciones de aire.

Y el horizonte también sabe que debe dejar de verte e ilusionarse, porque no podrá tenerte en sus mañanas y en sus anocheceres. Debe dar paso al equinoccio de invierno y rezar porque éste pueda reflejarse en tus pupilas cafés, y cuidarlas. Y quien quiera que seas hoy, mar, crítica de cine, o escritora de cielos, siempre seguirás siendo la remitente de las nubes, la dirección a donde giran los girasoles, el valor de un fugaz momento... tú misma.


-Ricardo Arreola Partida.

domingo, 2 de diciembre de 2012

~My dog has just been bitten by a zombie~

Un desliz de tu muñeca, uno que conforme mueva tu mano y su pluma, dé cuerpo caligráfico a tus transparentes versos. Se extingue el rocío para combinar con tus labios desérticos. Un delicado desliz de tu muñeca, y que dé cuerpo a mi sentencia.
En la corteza, el porvenir enuncia un viento cercano a tus quehaceres. Cuenta que no sigues con agudeza matemática, cuenta que no das; herido. Tu mirada felicita la astucia del paisaje que te has creado. Seré mejor, confidente confidencial del reflejo de tus distracciones. Seré mejor la lejanía que crea una línea en un papel, y tú, mientras, mentirás que fuiste igual de diferente para todas las tardes del fotógrafo llamado "sentimiento".


-Ricardo Arreola Partida

sábado, 1 de diciembre de 2012

~Epitafio no.1 a Ricardo Arreola Partida (--/--/--)~



Hubo interés, dicen algunos,
en la colocación de un corazón bombeante
 y de proporciones (relativamente) pequeñas
(pues debía estar acorde a su estatura);
uno que sí sirviera
(pues el suyo fue fallido y eso
puede reiterarlo la historia).
Y lo que le cupo, a duras penas,
fue la versión incompleta de lo que se conocía
como un poeta perdido.

sábado, 24 de noviembre de 2012

~Sobre las invenciones magníficas de hace algún tiempo más sencillo~

Si puedes imaginar un tiempo, una caricia y un secreto, bórralo de tu memoria para tener acceso a estas letras. Y ahora que te has dicho que lo has borrado (aunque en verdad no lo hayas hecho, ni intentado siquiera) te doy la bienvenida al taller de invenciones magníficas de la calle Nimbus, aquella empedrada que baja y sube por una colina de lo más común. Una taza de té sobre un mantel blanco, que a su vez está sobre una mesa de madera, aguarda tu arribo.

"No eres el primer foráneo en venir hasta mi taller". Volteas rápidamente al lugar donde según tu instinto surgen estas palabras, y ya has conocido al profesor C.H. Aplin. "De los cientos de aparatos y curiosidades manufacturados aquí, a las personas sólo les interesa uno. Uno de los primeritos. Debo confesar que al principio me pareció inútil; creí que no funcionaba. Ahora cuéntame tu historia, y yo deliberaré entre darte las gracias por venir y permitir que uses el artefacto. Adelante, no tengo todo el día". 

Ricardo, ahora es cuando dices "La vi el otro día caminando. En mi pueblo puedes encontrarte a la misma persona 10 veces el mismo día y yo sólo la he visto 2 veces. ¿Sí será local? ¿De dónde es? La besé con la mirada el primer día que la vi y ella no me devolvió el beso. Siento que no existo, ahora es cuando lo siento más. De los 18 años que no he existido, éste, es el primero en el que desearía hacerlo. Quiero que me mire y sonría alguna vez. Hermoso espectáculo sería, de eso estoy más seguro que de la funcionalidad de su aparato, pero me dijeron que funcionaba, es algo así como una leyenda urbana de donde yo vengo. Pareciera que cada que la veo tiene un lunar nuevo, otra mirada, otra sonrisa, un nuevo pelo en alguna de sus cejas o que alguno de sus cabellos, sólo uno, cambió de color. No sé cómo explicárselo, profesor. Siempre cambia, siempre es nueva para mí, siempre me sorprende. Déjeme usar su máquina para que pueda ser mía, se la devolveré lo antes posible".
Aplin, procede a ver las manecillas de su reloj colgante. Se levanta de la silla, contesta que ha escuchado muchas historias así. Que las mujeres pueden causar esa misma situación en cualquier hombre. Que no permitirá que uses su invento, el A.M.O.R.
Ricardo, ahora es cuando esperas a que el profesor crea que te has ido de su taller. Ahora es cuando robas su invento. No te darás por vencido, porque sabes que lo quieres, porque sabes que la quieres, ahora lo buscarás.

Y en plena búsqueda realiza tu mente un cuestionamiento "¿Qué estoy haciendo?". Ya ni sabes lo que haces. Está oscuro aquel taller y la pequeña flama de tu encendedor no logra iluminar todo lo que quieres ver. No puedes encontrar el artefacto, y tal vez no puedes encontrarlo porque no eres un ladronzuelo. En tu vida sólo habías realizado una búsqueda en 2 ocasiones. Buscar por monedas en tu bolsillo para pagar el transporte hasta la calle Nimbus, y buscar un libro favorito. Diste la vuelta resignado,dispuesto a regresar a casa, y en aquel simple movimiento tiraste una caja llena de utensilios dignos de un fabricante empedernido; cuerdas de reloj, tornillos, pequeñas poleas, tuercas y hasta algunas placas metálicas cayeron al suelo. A los no sé cuántos segundos la lámpara de la habitación se encendió, y volteaste a la puerta que se abría. Era aquella chica que habías visto en sólo 2 ocasiones; era hija de el profesor. 
-"Eres... eres aquel chico... el del pueblo de más allá de las colinas nevadas. Te he visto antes. ¿Qué haces aquí? ¿Buscas a mi padre?"- ella te reconoció, Ricardo, ¿cómo pudo hacerlo? ya no creías ni en el tiempo, ni en el espacio, ni en el noticiero de las 6. 
-"¿Cómo me reconoces? Sí vivo donde tú dices, y no, no busco a tu padre, ya hablé con él hace algunas horas. Vine a pedirle... uno de sus artefactos prestado. Disculpa, ya me iba, nunca tuve la intención de robar, créeme. Quería... quería usarla contigo". Viste cómo ella rió quedo. Sonrió y te vio...
-"Te creo. Pero no importa, de todos modos la máquina no está aquí. Yo la tomé y mi padre aún no lo sabe... La usé hace algunas días que te vi en tu pueblo. Tenía curiosidad por conocerte. Al parecer los 2 tuvimos la misma idea. ¿Crees en el destino? Porque también hay un aparato para borrar memorias..."
-"¿La usaste conmigo cuando me viste hace algunos días? Pensaba que nunca me habías visto. En fin, la máquina no funcionó, porque el corazón había funcionado desde antes. Desde hace más que "algunos días" que te tengo en mi pensamiento. Y no es necesario el artefacto para borrar memorias, cuando te veo me olvido de todo, siempre me pareces diferente, siempre logras sorprenderme."-te acercaste a ella, pisando todo lo que había caído en el suelo, sin apartar la mirada de su mirada.-"Ni es necesario que me preguntes si creo en el destino. Como así no era necesaria una máquina para poder verte sonriéndome, ni para poder besarte toda una vida".

-Ricardo Arreola Partida

jueves, 22 de noviembre de 2012

~Breve existencia de una mariposa sin alas (Existir)~

Tus parpadeos, mi atención abanican.
Y sólo concentrarme en tus parpadeos
que soplan sin rumbo, y en faz
de mis mareos,
los que tú provocas.

Ya contamos hasta el dos mil doce,
y de números, el que abuse,
en tus cabellos, uno a uno,
en vida entretenerse.

En tus sienes,
escrita tienes la sentencia nuestra
de nuestras vidas.
Que el amor no existe, sino en palabra.

Que no existo cuando contigo veo
el trigo moverse en una pintura de Van Gogh.
Que no existo cuando contigo existo
al final, del comienzo, dela mitad
de un siglo.

Que no existes cuando logro poco
asomar tu dentadura perlada.
Que no existes cuando conmigo sueñas,
si es que sueñas con un servidor,
y servir no existe, ni el sueño,
ni de tu chocolate el vapor.

Ni respiramos, ni escribo,
ni escribes, ni te quiero,
mucho menos me quieres,
porque no existimos
ni podemos estar,
si lo llamamos a...

-Ricardo Arreola Partida

miércoles, 21 de noviembre de 2012

~El mundo en un tic toc de tu piel~

Tus labios, como cubrebocas uso,
evito resfriados y evito
alejarme de ellos.
Cubres y te tengo.
Si es cierto que no sé cuántas
reacciones químicas suceden
ahorita mismito en mi cuerpo,
más es cierto el espacio
de 2 miradas
entre vuestra boca
animada
y mi boca boquiabierta.

El mundo mío, en un tic toc de tu piel
mido.
Como un volumen reducido
o una cereza acostada,
en tus carreteras y en
tu espalda,
el mundo mío, en un tic toc de tu piel mido.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

~Seen her while being dry~

La vi estando seco
y entonces cancelé mis cascadas y ríos.
Me orillé al centro de sus rizos,
lloviznando por una de sus sonrisas.

La vi estando dormido
y cuando lo supe adorné de sus lunares
mi cama. Y salté de desde sus cejas
hasta aterrizar despierto.

La vi estando allá
y lo que alcancé a leer
fue que a ambos nos gustaba el desdén
del viento que venía de aquí.

La vi estando en una canción
y lo que canté ella no escuchó.
Y acordoné mis lienzos musicales
para comenzarla a tocar.

La vi siendo siempre.

La vi estando azul.
La vi estando roja.

La vi siendo ruido.

La vi estando seco,
y entonces cancelé mis cascadas y ríos.
Y salté desde sus cejas
hasta aterrizar despierto
en sus labios musicales.

miércoles, 31 de octubre de 2012

~Nuez raíz~

O cualquier cosa que otro
ahogue en su ciudad.
Dime "o cualquier nuez
que pueda romperse
con un beso,
o cualquier raíz que cuelgue
que cuelgue del cielo".

O algún color que no sea
ni azul ni verde,
y que, mujer entiende,
amarillo sea.

O un borrón de lápiz
que casi pueda encontrarse
en casi cualquier papel
cerca de ti.
O un borrón de borrador
que pueda dibujar.

O caminar cualquier camino
que signifique alguna sombra con zapato,
y el zapato no se dedique
a zapatear.

O dime, si es que pregunto
"¿o, si no te gusta mi corazón, qué te puedo ofrecer? ¿Qué?",
"cualquier nuez
que pueda romperse
con un beso,
o cualquier raíz que cuelgue
que cuelgue del cielo".

-Ricardo Arreola Partida

sábado, 27 de octubre de 2012

~Reseñas de detrás de los libros y tus manos~

Y las próximas 10 horas pasaron por mi frente
como si se tratara de, la realidad,
lo más absurdo,
lo más rápido,
lo más lento.

Regresó a casa, siempre,
mintiéndose con que era casa.
Y hacía como que extrañaba.

Divina silueta y pecas.
Peco de ser infinito en ella,
cuando bobo vivo mirándola.
Cuando vivo.

Si es cierto que esto es cierto.
¿Con qué mido tus alcances?
Yo ya, de lejos, me encantas menos.
¿Con qué nudo de garganta puedo
decorar el poema que te declamo
todas las noches?

Se trataba de un río que fluía como 
si fuera una reacción química,
cuando te acompañaba,
cuando los globos son soltados,
cuando la almohada se sumerge,
cuando logras ver en la oscuridad;
se trataba de un río,
y yo me río de él.

~Un ukulele que roba carreteras~

Cierto que te escojo de entre mil letras,
y es que eres certera
como las sombras.
We get around like stories on a clock,
stop the earth
listen to my sound.

De improvisto y fugaz,
¿acaso nunca te has detenido a respirar?
¿persona o personaje?
Deliver a language,
create more, more & more...
nights.

Me asfixian las calles, los faroles,
las personas, y los colores,
dame algo para imaginarte mejor.
¿Ya? ¡Ya! Asfíxiame
con tus renglones,
para mí, tú.

Sabes como algo hecho con honestidad,
hueles al trama de Christie,
te sientes como te necesito,
te necesito,
pero puede ser mucho pedir,
que existas fuera de mi tinta.

-Ricardo Arreola Partida

viernes, 19 de octubre de 2012

~Con camisa a cuadros~

Perdón por no ser claro como una canción. Y abrirme resulta tardado como varias películas de comedia romántica. Mi alma está hecha con letras, y pues, perdón de nuevo por escribir varios guiones alrededor nuestro. Más o menos, resulta ésta, como una disculpa para mí mismo, porque me ilusiona pensar en verte sabiendo que te distraes fácilmente con las constelaciones, porque están junto a ti, brillando lejos.
Y seguiré pensando en ti, en nosotros, en algún lugar de mañana, con clima breve, paisajes de tu aliento, y que esté allá... a veces. Escribiendo rimas y poemas que no rimen. Estando a tu lado en cada letra. Los días consisten en rebuscar en pocas oraciones lo que en tu piel no conseguí.
Mi camisa a cuadros debe tener 17 arrugas visibles desde donde estás parada. Debes notar los 2 botones que no están abrochados, y que puedas ver que sus cuadros son de 6 cm por lado. No es obsesión que deba arreglarme para nuestra cita textual. No, no es obsesión. Eres tú.

jueves, 18 de octubre de 2012

~Que...~

Que caiga plena la sombra de la noche
en tu barbilla,
que caiga plena también su estela,
en tu nariz.
Que se caiga la atmósfera,
que nos aleje.
Que tu piel resplandezca
desnuda.
Que tus miradas lleguen
honestas.
Que esperes, que me esperes.

Que el mundo se detenga,
que se calme.
Que en mucho tiempo te 
des cuenta
de mí,
que puedo, por supuesto,
amar.
Que me des mucho tiempo.
Que no entiendo por qué apresurarse.
Que tu piel resplandezca
tatuada
con mi piel,
con nosotros.
Que me pueda fundir en tus huesos.

lunes, 15 de octubre de 2012

& pleasure yourself

Juerga, 
el árbol existe en la colina,
de fiesta,
de fiesta.
Juntos,
los árboles existen ahí,
uno imaginándose al otro,
uno imaginándose al otro.
El otro,
que está lejos siendo,
ni sabe que es para el otro, cielo,
ni sabe que cielo es para el otro.
La trama,
conmueve al que está sólo,
y ¿para qué acercarse?
¿acercarse para qué?
El otro,
que esté bien allá,
¿para qué acercársele?
¿acercársele para qué?
Suena
"& pleasure yourself..."
de la voz de alguno,
de la voz de alguno.
Se siente
"te tengo en mente"
pero más en alguna raíz,
pero más... en alguna raíz.
Se tala, alguno
cuando sabe que algún otro,
no es feliz,
o no es feliz.

-Ricardo Arreola Partida

domingo, 14 de octubre de 2012

~Fatal~

Quiero corresponder a tuyos labios,
labios quedos que saben bien
disimular.
Quieto correspondo a tuyos colores,
colores tuyos que calman,
pasteles y vivos.
Quiso un día amanecer en la
ausencia que te cargas,
te vas esta semana.
Quieta espera, denuncio con silencio,
no estás y no te escucho,
canción mía.
Quiero un paso dar en tus abismos
y alejarme para siempre,
eres fatal.
Quise decirte que yo decía de ti
más emociones que palabras.
Quise contar con mis pestañas,
todas tus sílabas.
Quise tenerte hasta que fueras, para mí...
fatal.

jueves, 6 de septiembre de 2012

~Martes~

Desconozco el día que conozco a diario. Un martes de hoy y mañana. Sigo sintiendo el adoquinado recorrido a tus sentimientos y sigo interpretándolos desde tus labios. Ayer amaneció en mis ganas de tenerte y atardeció con el temor de perderte alguna vez. ¿Qué puedo decir? Una vida de tenerte o una eternidad de soñarte. Ni sé cuál está bien y cuál está mal. O si hay alguna correcta e incorrecta. 
Vivo en un Martes que sigue siendo Lunes. Todo era simple cuando apoyabas tu cabeza en mi hombro. Vivo en un Martes que tu cabeza rectifica que es miércoles. 
Y dices bien. Ya no consigo hablarte a los ojos cuando tengo que hablarte. No consigo despegarte del pensamiento. Eres un pegamento que necesito en mis entrañas y no puedo simplemente desprenderlo de mi piel. Porque la piel le reza a tu vida que logre avistar en mí un latido. Porque mis brazos ruegan por que los recuerdes caballerosos. 
Y sonrío.
Y sonríes.
Y caminamos hasta cuando ya te debo dejar ir. ¿Y qué puedo hacer para no dejarte ir nunca? Pues lo único que sé. Te escribo muchos "te quieros" que se guardan en las arenas del tiempo. El corazón te doy y cansamos nuestra historia de "te quieros".
Te amo.
En Martes, y en cualquier día que exista en tu cabeza, mi pecho estará ahí para ser tu almohada, vida mía.

martes, 4 de septiembre de 2012

~Planes y planeadores~

Tu pelo que cae raso en relojes de arena. Tu pelo que detiene el tiempo con su esencia. Decencia, es lo que le falta a mis ojos desnudándose a los tuyos. Es tan clara la multitud de mis deseos de besarte que se enclarecen mis labios y mis impulsos. Mis deseos de besarte que nunca tocarán tus labios y tu pelo raso que existe caído en tus hombros pero nunca entre mis dedos. No reconozco la tragedia de nunca besarte porque nunca lo he hecho. Nunca extrañar mi sentido del tacto. Fiarme de la vista que me es mandada y confunde mis ojos por el resto de lo que resta del resto de mi vida. Se puede acceder a tu infinito caudal de palabras por medio de la paciencia. Y paciente es el tiempo y el reloj de arena, y ellos no corren ni se calman, aunque así parezca. No nos apresuran ni nos conceden nada de nada, nada hay en tus manos porque no existe lo que yo veo en ellas, y aún así el tiempo las desgasta con su arena viajera, pero no desgasta la nada que no existe que sólo existe en tus manos atemporales para mí.
Me gusta deambular por la idea de tenerte... pero el fabricante ni nos pensó juntos al fabricarnos. Y aún así siento la sombra de este árbol asintiendo, apoyando la búsqueda de tus pacientes labios, y el  revolotear del colibrí, y creo que voy por ti, ahora mismo arrodillándome con mis razonamientos, sólo escuchando el instinto que se llama en este instante... un beso tuyo.

Ricardo Arreola Partida.

viernes, 31 de agosto de 2012

~Lover, lover, lost, lost~

Y
ayer
lluvia.

Y
sonrisa
surgía;
libélulas
bebían
momentos
nuestros.

Y ya
yo
quiero
nada.
Sentía
contigo
trémulas
tús.

A
la hora,
la que
ahora
huye,
queda
sólo
solo
un
trémulo
yo.

Y
hoy
llovía.

jueves, 23 de agosto de 2012

~San Cerrojo~

Ricardo volvió a evitar caer en el frenesí tan humano del amor. Se alejó casi sin saberlo. ¡Y es que qué absurdo le parece el mundo! ¿Saben?, ha dudado muchas veces si exista alguien que piense igual que él. ¡Y es que qué absurdo le parece el mundo! "Ya te has tardado mucho en aplicarte" (¿no es eso lo bonito de esta vida? Apreciar el tiempo junto a alguien, o eso creo). "Si no te busca, no te quiere" (¿Por qué nos gusta universalizar todo?). "Está mal visto si haces esto o lo otro" (Who's got a life's dictionary? Why is society telling me what to do?).

Bueno, que el mundo siga buscando una historia hollywoodense, porque Ricardo va a amar un poco.

¿Y qué si nunca revela la identidad de la chica que se ha ganado un lugar en su pensamiento diario? ¿Y qué si hace muchos años que no tiene una relación?
Él escribe porque lo siente en las yemas de sus dedos al teclear los poemas. Ah, y porque lo siente en el alma. Tal vez no crea en algunas cosas que todo el mundo sí crea, pero él cree en el alma y en lo correcto.

Se ha vuelto loco algunas 11,956 veces ideando escenarios a todas horas del día. Y hasta lo hacen sonreír porque su locura llega hasta esos rangos. Y aunque le da miedo la locura, muchas veces ni siente temblando sus manos y corazón.

"Te voy a amar porque sé cómo hacerlo, es mi forma, no, no sirve para muchos, y sólo es mi forma, tan rústica y campestre y absurda, pero te amo más que nadie". Y nunca lo ha dicho porque es su forma. Pasión. Alma. Encierro para poder ser libre. Qué contaminación del mundo, del planeta Tierra. Quiere encontrar a alguien mientras se encomienda a San Cerrojo en su cuarto y canta Emma's House de The Field Mice.
La verdad es que no sabe amar y se encomienda a San Cerrojo para aprender a hacerlo. Está desnudo de su corazón roto.

jueves, 16 de agosto de 2012

~Coeur d'un Mexicain~

Eleonor iba caminando a orillas del río Orizaba. En el camino empedrado se pintaba el transitar de una sombra adulta, de no más de 24 años. Era medio día.

De la primera carta que Vicente le había escrito, hace ya alrededor de 8 años, recordaba cada palabra, cada oración. Su memoria hogareña guardaba aquel texto con la intención de resguardarse en él cada que la neblina de esa ciudad veracruzana invadía los sentidos de sus habitantes. Su memoria guardaría por siempre estas letras: "Ayer te vi llegando a la estación de camiones. Se nota que no te gusta mi ciudad. Espero que te acostumbres a la lluvia y que lleguen a gustarte mis calles angostas. Porque aquí vamos a vivir cuando seamos grandes y nos casemos".

Vicente iba corriendo a orillas del río Orizaba. Sus pasos revoltosos que contrastaban con la corriente llana, buscaban desesperados los piesitos de Eleonor, su amada. Pasaba del medio día. Vio corriendo corriente abajo una carta que le resultaba familiar. Apretó el paso bajo el sol de aquel valle.

Eleonor flotaba entristecida mientras se detenía en una banca metálica junto al paseo del río. Tantos años con aquel hombre de barbas medianas, y todavía no estaban comprometidos. Para ella, seguir con él era como un juego en el que ya no podía ganar. Veía el caudal del río de la ciudad hermosa que nunca le pareció tanto, esperando que una solución escurriera de alguna parte. Estaba sentada como se sentaría una dama, cuando pronto...

Vicente llegó más delgado que nunca, perseguido por sus miedos, cuando después de un par de jadeos habló, y sus palabras quedaron guardadas en la memoria de Eleonor... "El corazón de este mexicano ya entendió, Eli. Tienes la misma carita que vi cuando recién llegaste a "pluviosilla". Extrañas tus propios paisajes, y estás con este hombre que nomás no dice nada. ¡Vámonos a cualquier lugar, juntos! Con un anillo en el dedo anular que le diga al policía, a la cocinera, al panadero y a la vecina que estaremos juntos siempre, en cualquier lugar. 8 años después, puedo decirte sin ningún miedo... ¿Te casas conmigo?"

Eleonor cambió la fachada de tristeza e incertidumbre. La verdad es que Vicente siempre tuvo las palabras correctas para hacerla sonreír, y ahora no sólo sonreía, sino lo besaba y le contestaba con un "sí" que hacía al río aplaudir. Sonora sinfonía de un par puro, sincero y enamorado, hubo ese día.

Fueron vistos por última vez en la estación de camiones un 17 de agosto. ¿Quién sabe a dónde fueron? Tal vez otras praderas verdes los adoptaron. Tal vez algún campo de trigo los acogió. Tal vez la ciudad les dio recinto. O algún mar pudo también recibirlos. Pero Orizaba siempre esperará a los amantes con sus lloviznas, y les guardará algún lugar entre sus calles angostas, para cuando regresen por sus cartas y su historia, para cuando Eleonor y Vicente la extrañen.

-Ricardo Arreola Partida.

miércoles, 15 de agosto de 2012

~Falling for you~

Si pudiera mantener la mirada, diría, "luce como luce aquel sentimiento que llega al término de la lluvia".
Si pudiera mantener la mirada, diría, "tiene unos ojos como tazas de café, o frascos de miel; derramo mis suspiros en ellos."
Si pudiera mantener la coherencia, diría de una vez por todas, "eres la más dulce conversación".
Si pudiera mantener la coherencia, diría de una vez por todas, "tiendes a ser las horas que me hacen falta desde la madrugada hasta la medianoche".
Si pudiera mantener la coherencia, diría de una vez por todas, "nunca había estado loco hasta el minuto que tu idea plural acogí en mí".
Si pudiera hablarte tiernamente, diría, "que tu oído sea el hogar de todas mis historias".
Si pudiera hablarte sobre el universo, diría, "hay tantas galaxias que todavía no conozco en tus pupilas".
Si pudiera hablarte con la voz de Frank Sinatra, diría, "la noche antes de anoche, que no anocheció, te tuve en mi pensamiento, y alumbraste esta hoja en blanco, y alumbraste mi locura, y también, alumbraste mil latidos por minuto".
Si pudiera hablarte valientemente, diría, "que tú me hagas feliz siempre, por favor".

-Ricardo Arreola Partida.

domingo, 5 de agosto de 2012

~Acerca del sol de media noche~

Cierto capitán de alta mar, de cierta edad, de aquella tierra o de cuál, hacia algún lugar, miró por la claraboya de su buque explorador. Esos párpados tristes resididos sobre un rostro enamorado, se abrieron completamente maravillados cuando la mira de aquel viejo logró captar el paso de blanquecino cometa. Por un segundo solitario logró sentirse acompañado de Isabel, cierta dama sin título, de algunas primaveras menor al capitán, de aquella tierra que ya no recuerda. La extrañaba en la superficie y en sus abismos. Hacía ya algunos días que no pensaba en ella. Siendo consciente de esto, decidió pensarla en cada pensamiento...
Para ser exactos, 7 horas 36 minutos después de avistar el espectáculo que lo hiciera enamorarse de nuevo, el capitán despertó. El sol le sonrió al despertar desde el lado exterior de vidrio de su pequeña ventana. Le volvió a sonreír al medio día, a media tarde, y aún, a la media noche, porque siempre era soleado, y el calor lo saludaba siempre que pensara en ella.
El alguna vez glorioso buque explorador rondó 287 días el Ártico, una región en ese entonces inexplorada. 
Otros 233 días pasaron y el capitán no tenía ruta alguna sino la del camino de lunares de la espalda de Isabel. Cada día pasaba más frío y lejano que el anterior. La ilusión y espíritu de la tripulación comenzó a caer, y nadie sabía cuántos icebergs y océano los separaba de su tierra. 
Todos los marineros comenzaron a recordar a sus respectivas Isabeles. Desde hace mucho tiempo que no se permitían recordarlas; el océano no era lugar para ese tipo de recuerdos. Estancado el buque explorador en aquel invierno interminable; los hombres estancados en la melancolía. Cientos de miradas y cientos de caricias existían como invisibles entes que llenaban de esperanza el vacío alrededor de la embarcación.
El sol decidió despertar al capitán con un silencioso toque de calidez en la claraboya de su camarote. Un sol que no se veía en meses. Un mar que no se veía en mucho tiempo. Un capitán que supo qué hacer en el mismo instante en el que vio el antes mar congelado que los rodeaba volverse líquido. Una tierra que esperaría aquella embarcación por el tiempo que fuera necesario, un trayecto que no acabaría pronto. 
Cierto capitán de alta mar, de cierta edad, de aquella tierra o de cuál, hacia algún lugar, miró por la claraboya de su buque explorador, esperando avistar el cabello chino de Isabel esperándolo en el puerto de algún mar, de alguna tierra, en algún tiempo, igual de enamorada.

"Say you'll love me every waking moment, turn my head with talk of summer time, say you need me with you now and always..." se escuchó en un momento sordo, en una historia que fue capturada en los ojos esperanzados del viejo amante del mar y la dulce mirada de Isabel. Un momento, de una historia, que fue sellada en un vals que recorrió las venas de aquel par, con el saludo de un sol de media noche acompañándolos para siempre.

-Ricardo Arreola Partida

jueves, 26 de julio de 2012

~I'm a fool to want you~

Estoy leyendo que no estás,
en un mapa de aquí, de allá y de las galaxias.
Ya no sé si volverme loco, o hacer qué,
porque el mapa ya no muestra ni tu casa.
Ya no sé si volverme loco, o hacer qué,
o hacer cualquier cosa porque estuvieras.

Ya, si quieres, dejo de nacer y respirar
cada que me topo con tus ojos miel.
Ya, si quieres, mi piel no te extrañará,
y mi alma, si quieres, evaporar podría,
y yo, si gustas, podría dejar de escribirte
que sólo te he visto una vez.

Tienes mi horizonte en tus labios,
un horizonte que se lo brindas a tus dientes y a la lluvia.
Mi cordura entre tu cabello, ya se aleja,
y peinas en ella melodías que tarareo en soledad.
Mi cordura entre tus cuerdas bucales, ya se gasta,
y cantas en ella la hora en que te estás alejando.

Si fueras aire no sabría si respirar u olvidarte,
o guardarte en uno de los bolsillos de mi pantalón.
No eres aire, no eres mía, no eres todo pero sí lo eres,
eres el vigésimo segundo renglón de mi poema,
también lo eres todo completo y eres quien lo lea.
Quiero leerte enraizada en las fibras del adoquín, y pensarte.

Es tan completo el alrededor de tus mejillas,
es tan completo tonto el que quiera quererte,
porque, oh gramática mía, el telón se ha cerrado
para un acto llamado "Tus manos y las mías".
Piénsame poquito, libertad mía, porque tú podrías liberarme.
Piénsame poquito y verás, que no me canso de amarte.


-Ricardo Arreola Partida

viernes, 20 de julio de 2012

~Inventor~

Nací en 1994, algunos años antes de mi primer recuerdo. Soy Acuario y estoy inventando un determinado tiempo con un Aries, o Cáncer, o Tauro, la verdad no sé, de todas formas ella no lo sabe aún. No es tan difícil, un martillo, clavos, pegamento, vivencias y otras cosas. ¿Ya les dije que no he nacido aún?
Nací en 1994, algunos años antes de mi primer recuerdo de su voz. ¿Saben? no soy muy bueno recordando cosas, pero su voz es algo que quiero recordar todos los veranos, y quiero que me acompañe todos los domingos perdidos, que esté junto a mi oído. La extraño. Te extraño. ¿Ya les dije que no he vivido aún?
La quiero en lo más hondo de mi ser. Es mi alma. Es la única forma en la que sé quererla. Apenas y sé su nombre, apenas y la he visto. En estos tiempos quererla interiormente es ridículo, porque ahora nos basamos en caricias, incitaciones sexuales y gastando tiempo en compañía. Lo he pensado, ya sé que tal vez no lo sepa, que no sepa su significado para mí, porque nunca encuentro las palabras y sólo encuentro el sentimiento. Puedo decirle todas las palabras que quiera, y escribirle un sinnúmero de poemas, tomarla de la mano y que se sienta acompañada... pero tal vez eso nunca pase, y la mejor forma que sé querer es en lo más hondo de mí, y así nunca le voy a fallar. Mi voz puede enmudecer, mi memoria puede olvidarse de las palabras, mi mano puede temblar y soltar la mano de ella, y también ella puede prescindir de mi compañía fácilmente, pero el amor de mi alma nunca le va a fallar, de eso estoy completamente seguro.
Y entonces, tal vez nunca sea mía, tal vez nunca llegue a quererme, y mientras haya enunciados con " tal vez", seguiré inventándome tiempos con ella, inventándome colores con ella, vivencias, coros, palabras, oraciones, ciudades, besos, abrazos... Inventándome su nombre, una y otra vez en mi cabeza, hasta que haya algún nombre que dignifique su belleza, su alma, su todo.

-Ricardo Arreola Partida

domingo, 15 de julio de 2012

~L~

Que el aire hace falta,
ya ni digamos del viento,
cuando su silueta pasa,
por jardín, o por recuerdo.

Tenemos clima incierto,
cuando ella no decide que haya,
humedad, calor o hielo,
en alguna tierra no muy lejana.

Díganle que ya amanecimos,
que el valiente día la espera,
que la ven verdes montañas y senderos,
y qué más que nunca, hoy, más bella.

Las gotas de lluvia, le dicen en secreto,
que ellas no la mojan,
que lo que ella diga es cierto,
que si los rayos de sol la sonrojan,
que lo diga, y dejarán de hacerlo.

Cuando su boca abre revela,
también lo hacen sus párpados,
la literatura que es la verdadera,
y que nadie nunca ha descifrado.

Las gotas de lluvia, le dicen en secreto,
que nacen flores en su senda,
que sus ojos son como un sueño,
que, por favor, nunca tema,
porque ella siempre va a ser el cielo.

sábado, 14 de julio de 2012

~Dispar de día~

¿Qué fue de mis horas? ¿Dónde las pusiste? Ya me hace falta un viaje; ya me hace falta dejar de extrañarte tanto a cada palabra. Desearía que me dejaras para siempre esa tarde no tan tarde que tarde se volvió. ¡Ay, cuidado con tu recuerdo! Muchos actuales personajes escribimos "para siempre" sin pensar en el para, y en el siempre. Para mí, "s"imboliza tu vestido de satén de color; ¿y cuántas veces dije algo que no cumplí? "i"; "e" no es interjección sino es lo que es, somos lo que somos, fuimos lo que fuimos; "m", te aburres mientras callo por admirarte; porque no te entiendo, no te entiendo, no te entiendo, menos me entiendo yo y pues, los 2 andamos de incom"p"rendidos; andamos "r"ecolectando pedacitos de nosotros mismo, para cuando sepamos querer; s"e"parados como empezamos, separados al fin.
¡Ay, cuidado con tu recuerdo! Lo estás pisando sin darte cuenta. Lo arrastras. Dime que no fue a ti a quien quise tanto. O bueno, di que sí fuiste tú, pero como lo harías un poco más callada, dilo quedito, y después cállate. 
De día somos dispares, de noche sólo queremos tenernos cerca. En la mañana amanecemos chuecos con 3 o 5 almohadas alrededor nuestro y con algún sueño en blanco. Pensándonos pero sin querernos. Llega el medio día y nos preguntamos "¿Por qué no le dije buenos días? Debí haberlo hecho". Nos llenamos los corazones de acciones frustradas, hasta que llegan las 6 de la tarde, una bonita hora, ¿no? Empieza de nuevo mi piel, a gritar, un minuto a la vez. Va anocheciendo porque así es como debe ir el día. A las 9 en punto te busco para caminar; te encuentro y caminamos. Te encuentro desde que salgo de mi casa y cierro la puerta, porque la verdad es que te encuentro solamente en mi pensamiento. Y aún así, llego a tu ventana, y hasta ahí. No hay luz prendida y tus persianas me dicen que saliste a caminar, tal vez llegaste hasta mi puerta y yo no estaba ahí, tal vez llegaste a mi vida y yo no estaba ahí. ¿Qué fue de nuestras horas? Ya las perdimos, ¿verdad? Ay, somos tan descuidados. Somos tan dispares aunque nos engañemos.
¡Ay, cuidado con tu recuerdo! No, espera, ¿cuál recuerdo? Ya no está...

sábado, 7 de julio de 2012

~3 segundos antes del primer beso~

No cambiaría nada en mi vida, en mi historia, si pudiera, porque todo lo vivido me ha depositado ahorita mismo en este espacio-tiempo soleado de vientos desiguales; 3 segundos antes del primer beso. De aquel muelle recuerdo que era sólo y que el mar era azul mañana. De su voz recuerdo cada tono, de su peinado recuerdo cada cabello, de su alrededor recuerdo mi posición exacta, pero es curioso cómo no puedo recordar mi nombre desde aquel medio día. No puedo decir que sea mía, pero yo soy suyo, y así es como me conozco.
No había estado despierto hasta el momento en que nuestros labios se mecieron en la costa, casi juntos. Curiosamente desperté con los ojos de ella y míos delicadamente cerrados. Desconozco el color de la transparencia, la mayoría de sus lunares y también el lenguaje de mi corazón. A veces lo único que sé es la letra de la canción Boys don't cry de la mítica banda británica The Cure (perdonen, hasta el recuerdo de sus pestañas me hace delirar un poco y divagar), al verla sé que boys do cry y que no existe en América o en ningún otro continente una sonrisa nunca quieta como la suya.
Trayecto largo como suspiro entre esa posición que le hacía arquear un poco el cuello y entrecerrar un poco los ojos debido al Sol colgante, y el momento en el que firmamos un medio día que sería para siempre nuestro. No fue besándola que supe que existía un lugar llamado Tierra, donde al parecer hay que respirar para poder vivir, hay curiosos alimentos llamados helados que, también curiosamente, se derriten en tu boca para darle paso al sabor, está sobrepoblado, a mi parecer, debería haber más fuegos artificiales, y a veces 2 personas se enamoran; lo supe cuando la conocí, cuando hablamos por primera vez, cuando casi la tomo de la mano... 3 segundos antes del primer beso.

lunes, 2 de julio de 2012

~Aquella chica del labial rojo~

Los sintetizadores y demás aparatos que dieron vida a esta canción se me aceleraban en las venas. Alrededor luces y diferentes personas tratando de sincronizarse con el compás de la música y con cierto paso de baile estereotipado. Siempre he pensado que las personas se ven mejor bajo los rayos del Sol y sin nada que les cubra sus ya de por sí delineados rasgos faciales, es decir, sin maquillaje. Sin embargo, la oscuridad que dominaba unas cuantas luces de colores fácilmente nos agobiaba hasta el punto de apoderarse de nosotros y volvernos seres de la noche y hacernos sentir cómodos con eso. Pues sí, estaba cómodo en el entorno, no extrañaba mucho la luz solar ni mis libros ni mi café americano. Bueno, tal vez un poco mi café americano. Pensaba en el resultado de  juntar las bebidas de colores que daban en ese lugar junto con la desvelada y mis ridículos pases de baile, y dije "mañana mis ojeras serán dignas de un casi excéntrico que duerme todo el día y extraña un poco el café de todos los días". No sé si yo decidí dejarme llevar por lo que aquel lugar de frenesí expresaba o si fue su decoración pomposa la que me "obligó" a hacerlo. Estaba con un grupo de amigos que... "Wow, ¿Ya vieron a esa chica del vestido azul marino?" les dije. No sé por qué no se enamoraron de ella en ese instante como lo hice yo y mis piernas. Bueno, mis piernas no tanto, hasta se me durmieron un poco y se pusieron débiles del desinterés que les causaba... seguramente. En ese mismo instante es cuando quería tener la respuesta a la pregunta "¿Acaso el amor existe?". Obviamente no quería seguirla viendo si no había la posibilidad de casarme con ella. En su silueta, su collar perlado y sus movimientos que eludían lo cotidiano encontré lo que para mí fue la respuesta más clara que pude haber encontrado en aquella iluminada oscuridad, pero sobre todo en sus labios carmesí, para ser más exactos labios rojos retocados por el labial color sweet nectar de la marca maybelline, o algo así. Existe el amor y mis manos lo confirmaron temblorosas. Y aunque quisiera contarles con exactitud la historia de la primera vez que vi bailando a mi futura esposa iluminada con la más bella sonrisa que he de ver mientras viva, el asombro y el alcohol no me dejan recordarlo como quisiera. Pronto, mejor, les contaré de cómo bailamos juntos, ella con vestido blanco y yo con algún smoquin, con su mano derecha en mi mano izquierda, su cintura en mi mano derecho y su mano izquierda en mi hombro, sus ojos canela mirándome y con mi vida entera en su sonrisa nívea, con "The way you look tonight" de fondo. Dejando de imaginarla.

jueves, 28 de junio de 2012

~Mía~

Cuando el reloj marca las 8:49 me gusta pensar que piensas en mí. Todos somos mártires alguna vez. 60 segundos, o mejor dicho, 60 oportunidades de casarnos temporalmente, vida mía. No sé qué esté ocurriendo ahorita a mi alrededor, o qué ocurrió, o qué ocurrirá, sólo sé que estoy escuchando una canción de 1 minuto llamada "Tú", de intérprete desconocido pero con voz familiar, tal vez sea aquella estrella.
Llámenme loco por traer un reloj de muñeca sin pila, detenido en un "te amo", no importa, pues cosas peores he visto en la televisión y he escuchado de las personas. CNN no tiene ningún noticiero llamado "Ella" que me mantenga informado de lo que hacen tus pequeñas manos, en las maldiciones que se gritan mis padres no existe palabra bella que me recuerde tu canto, y sin duda, mi almohada es áspera a comparación de tus mejillas de rubor delicado. 
La verdad es que no sé decir verdades. Últimamente me he equivocado en todo. Parpadeo segundos antes de lo que debería y las palomitas siempre se me queman en el microondas. ¿Te importa mucho eso? Soy sólo un ser humano cuyas pupilas confiesan adorarte todos los días, soy y no soy muchas cosas, pero dejo de ser y me dedico a extrañarte, a pensarte cuando el reloj marca las 8:49.

-Ricardo Arreola Partida

martes, 19 de junio de 2012

~Tengo una bomba de tiempo y no dudaré en usarla (parte 2)~

"No puedo creerlo, en verdad funcionó. Pensé que me mataría al instante, pero al parecer podré estar unos segundos en mi 19 de marzo tan amado.
El día está soleado y nuestra escuela secundaria justo como la recuerdo. Cuántas buenas historias las que sólo están localizadas en nuestros recuerdos, pero que tuvieron lugar aquí. El árbol del patio posa su sombra en la ventana de nuestro salón, y ella está más hermosa que nunca. Si la pudieran ver... En realidad no necesito de nada más pero de su canción de todos los días. Ésa que me hacía voltear a verla y reír. He vivido toda mi vida para este momento.
He soltado una lágrima, pero la sequé rápidamente porque ustedes se burlarían de mí si me vieran porque estamos en secundaria y somos jóvenes.
Ella está sentada detrás de mí. Nunca he visto prenda que se le vea mejor que el uniforme azul de nuestro colegio. En fin, le leí lo que traía escrito desde ya no recuerdo cuándo...

Te veo, boreal, y me encuentro,
por instantes,
por un momento,
y aunque al verte sigo roto
aún en pedazos, me enamoro.
He pensado en ti
desde marzo que es hoy
y es siempre,
mis latidos más te quieren
que nada existido.
Valeria, sé
que por ti me rompería
y de vivir dejaría
por ti, y por ti, y por ti.
Respiro,
y dejo de hacerlo,
por ti, y por ti, y por ti.

Su reacción, amigos, me la guardo, pero les puedo decir que sus ojos castaños nunca habían brillado tanto. La amo más hoy que nunca, pero en realidad siempre la amo más que el día anterior. En su mochila dejé el diccionario español-francés que dudé mucho en el ridículo que podría hacer al dárselo. Espero le sirva algún día. Su nombre es mi diccionario porque es todo lo que sé y lo que no sé. Me iba a despedir como siempre, sin despegar la vista de ella hasta que pasara la puerta del colegio y ya no pudiera verla, pero se acercó y con un beso en la mejilla me dijo "nos vemos mañana". Hoy la amo más que ayer, pero, lo repito, eso me pasa todos los días."

Esta fue la carta que encontramos apenas unos segundos después de que él desapareciera frente a nosotros. Sonreímos todos a pesar de que ninguno era gran aficionado al romance y a las cosas cursis. Esa noche cenamos juntos lunetas rojas y pizza, justo como a él le gustaba. Fue un pequeño himno que entonamos mientras recordábamos la secundaria. Y aunque no pudo alterar el presente y los frenos del carro de Valeria igual fallaron, encontramos entre las pertenencias de él una foto de ella en la torre Eiffel, sosteniendo un diccionario español-francés algo viejo, sonriendo para su fotógrafo misterioso, y en el reverso una frase "Respiro, y siempre lo hago, por ti, y por ti, y por ti."

-Ricardo Arreola Partida

jueves, 14 de junio de 2012

~Una entrega no se anuncia~

-Está bien. Está bien de verdad. En las palmas de mis manos no existía la necesidad de sostener una rosa. Hace 2 años yo tampoco te entregué una. Y pues, supongo que es lo mismo...
-No, no me entregaste una rosa hace ya... 2 años, wow, cómo pasa rápido el tiempo cuando el reloj deja de tener pilas. El sentimiento que me generaste al decirme que sí tenías planeado darme una lo fue todo para mí. Porque poquito o mucho, éramos un par que apenas se conocía. Y no, no sostuve tallo ese día, pero sostengo una sonrisa cada que recuerdo tus palabras. Hoy no es igual, no tengo rosa y no tienes un bonito sentimiento de sorpresa como el que yo tuve aquel día porque yo sí te anuncié flor hace 2 años, pero lo peor de todo... no te veo sonreír.
-Ya, ¿feliz? ya sonreí. Y cuando me dijiste que me darías ese detalle no te creí mucho, porque es mucho tiempo el que transcurre entre ochos de Junio, ¿o no lo sabías? No tienen sentido tus expresiones, fallan y fallan. Mejor tú sonríe, eso igual y funciona para hacerme sonreír, aunque no te prometo nada eh, estoy muy ocupada siendo roseada por el calor líquido del sol que viene a mí después de recorrer 149,600,000 km aproximadamente.
-Y sí jaja. Yo también me he dado cuenta de eso. Prácticamente todo tiene una atracción hacia ti. Como la vez que encontramos un glaciar en la fuente del parque donde estábamos sentados, dijo que quería conocerte ¿lo recuerdas? O la vez que un trébol de 4 hojas te encontró a ti porque según nos dijo, eres de buena suerte. Bueno, ¿ya me perd...
-Deja de decir incoherencias, jaja, yo no recuerdo eso... creo.
-Jaja, perdón, pero yo sí lo recuerdo... creo. Sí, poquito. Oye, me preguntaba si, perdón de nuevo, estoy un poco nervioso, ¿querrías ser una extraña conmigo? Ya sabes, no conocernos.
-¡Sí, definitivamente sí!
-¿En serio? Ay, temía que fueras a decir que no. ¡No puedo estar más feliz ahora!
-Yo tampoco, mira qué sonrisa tengo, y mis manos están temblando de la emoción.
-Oye... No te conozco.
-Aww, yo tampoco a ti.

Ella llegó a su casa y notó que en la puerta que la recibía estaba pegada una rosa rosa con un poco de blanco y una carta debajo de ella. En su rostro se reflejó extrañeza. La tomó. No sabía cómo lo sabía, pero estaba segura que dicho detalle era para ella. Corrió a su cuarto. Olió la rosa que tenía un olor sensible, abrió la carta que tenía varias palabras rotas. "No sé quién soy, pero tengo, tengo de verdad que darte una rosa. Algo en mi corazón me lo dice. Tampoco sé quién seas tú pero siento que te conozco. ¿Crees en vidas pasadas? Lo siento, estoy desvariando. Desperté hace apenas unas horas de un sueño que no recuerdo haber tenido, no me reconozco en el espejo ni en nada, pero espero que aceptes este regalo de un desconocido, porque es todo lo que este desconocido tenía como propósito en la vida. No sé a dónde iré, ni qué haré, pero ¿me acompañas? Lo siento, de nuevo estoy desvariando. Nos vemos en otra vida supongo..."
Terminó de leerlo y de pronto el olor de la rosa se había ido. Notó que ella tampoco se reconocía en el espejo. No recordó qué estaba haciendo antes de llegar a su casa, pero se sentía adormecida. Miró por la ventana y de pronto todo tuvo sentido para ella. Vio un trébol de 4 hojas en el hombro derecho de un muchacho que traía una mochila cargando. Parecía que se iba de viaje. No logró verle el rostro, pero aún así... corrió.

-Ricardo Arreola Partida

miércoles, 13 de junio de 2012

~¿No sabes quién soy?~

"¿No sabes quién soy? Es bastante sencillo, creo yo. Piensa tantito..."
Yo sé quién eres. Eres cuando una ola humedece un pedazo de playa. Eres cuando un libro es desempolvado. Eres los segundos entre la luz de un rayo y su sonido. Eres cuantas canciones se canten en mi país. Eres la lengua extranjera que me empeñé en no aprender. Eres mis días solitario. Eres mis días acompañado. Eres un plato de comida en la casa de mi abuelita. Eres el agua fría de la regadera en un caluroso verano. Eres el verano. Nunca me defraudarías, porque tú eres el fraude. Eres la victoria. Eres el azúcar. Una brisa de sorpresa, una caminata cuesta arriba, la sonrisa de un pequeño mundo, eso eres.
Jajajaja. Perdón, la vida y yo nos reímos juntos. Perdón por ser tan despistado, un poco olvidadizo y un confianzudo de lo peor, pero sobre todo por ser un extraño, o ¿acaso no sabes quién soy?

-Ricardo Arreola Partida

domingo, 10 de junio de 2012

~Hacía "pum, pum, pum"~

Fue una mañana cálida de verano la que anunció una historia de lo más real a mi persona. Aunque yo fui sólo un espectador, pues el relato fue entregado a la joven que después conocería como Andrea Barriga, tomé cada palabra y la guardé silencioso para mí, para siempre. 

"Que las nubes y la contaminación del aire nos cubran de la mirada inquisidora de las estrellas"-Con voz suave pero directa como carretera, y audaz como automovilistas en ella, parecía tener 70 años esa señora que cantó esas palabras, iniciando... simplemente algo. En sus pupilas se extraviaba el sol brillante, pues ya estaban totalmente ocupadas llenos de sabiduría. Prosiguió-"Las estrellas son celosas. Cada que nosotras, en especial nosotras, las mujeres, nos enamoramos ellas deciden esconderse un rato para maquillarse y salir en una noche en especial bonita para recuperar las miradas de los caball... de los hombres. Niña, tu mirada no se ve todos los días, en especial en este lugar. ¿Ya viste que las violetas se reflejan en tus ojos? Dime si me equivoco pero, te gusta dar vueltas corriendo con los brazos abiertos como si fueras aeroplano y conversas con las raíces del horizonte ¿cierto? Lo supe desde que te vi salir corriendo de detrás de aquel roble chueco... Te llamas Andrea. Aquí no estamos despiertos, Andrea, aquí ni siquiera es un lugar. Estás aquí, solamente para que yo te pueda decir mi canción. No tiene ritmo, y no tengo voz, así que sólo te la voy a cantar."

La joven no movía ni una articulación ni un músculo. Sus coordenadas eran ningunas, pero estaba sentada junto a la señora en una silla de madera vieja. La señora desde su silla de ruedas oxidada cerró los ojos y empezó a tararear. Noté que la joven sacó del bolsillo de su pantalón una foto arrugada y en blanco y negro. Era el rostro de un joven. No tenía ojos ni nariz ni boca ni orejas ni pelo. Era entonces, sólo el retrato de una silueta. "Encontré esta foto dentro de mi almohada la mañana siguiente del 4 de enero, esa noche había llorado, pero ya no me acuerdo por qué"- Dijo Andrea. "Y así es como inicia la canción"-Todavía con los párpados sobre sus ojos dijo la señora. Siguió tarareando y haciendo ruido con sus pies sobre la tierra.
"Esta foto tiene un nuevo rostro en ella cuando alguien está próximo a morir de amor, ¿sabe algo de esto? ¿puede explicarlo?"-De nuevo aquella joven habló, interrogando. "Es lo que te decía hace unos instantes, te gusta dar vueltas corriendo con los brazos abiertos como si fueras aeroplano y conversas con las raíces del horizonte. Eres pura. Aquellos que aparecen en la foto también lo son, pero sólo junto a alguien, son dependientes. Y, con juicio de valor incluido, eso no tiene nada de malo. No, claro que no. Pero a veces las estrellas son demasiado celosas... A veces, matan"-Cantó la mujer mientras Andrea se seguía interrogando muchas cosas, tomó una taza de té y bebieron ambas de ella. Siguió tarareando, haciendo ruido con sus pies y ahora era acompañada por el silbido del viento. "La misma foto he visto varias veces, muchas la han tenido. Muchas han tratado de salvar a los "muertos de amor" por mucho tiempo. Veo algo en ti que ninguna había tenido. Un nombre que comienza con A. Verás, la A es protectora, la A es protegida también, por la luna misma"-Empezó a haber mucho ruido. Parecía que la melodía había llegado a su parte más importante. No supe de dónde salía el ruido. La señora continuó con la última parte de su canción-"Escucha tu corazón. Escucha tu corazón. No te digo yo qué hacer. Escucha tu corazón. Escucha tu corazón." Y el ruido cesó. Todo cesó. Andrea se fue caminando por un camino de tierra azul. 

Desperté. Había sido un sueño. El día siguió como cualquier otro, con la nueva de que tenía un pensamiento nuevo en mi cabeza. La historia que no sé de dónde salió, o si yo la había tenido siquiera. Era yo una pregunta ambulante en el pasillo de mi escuela y entonces, vi a la misma joven del sueño que había tenido yo, que no sabía si había sido mío. Andrea ahí estaba. Todavía parecía un sueño ella. Decidí seguir siendo una pregunta ambulante y me acerqué a ella. "¿Escuchaste a tu corazón?" Le pregunté sin dudar. "Lo escuché anoche, y sólo hacía "pum, pum, pum""-Me contestó. Siguió caminando libre por el pasillo. Di media vuelta y tararee una canción conocida. El petirrojo de cada mañana voló más alto. Las montañas a lo lejos bailaban. Conversé con cada pigmento verde del pasto. Escuché una voz a lo lejos, pero como un susurro en mi oído. "Escóndete esta noche". Volteé y no había nadie. Todo estaba en pausa y el mundo se volvió blanco y negro. Escuché mi corazón aquella noche de cuarto menguante, y lo único que pude escuchar fue el desfallecer de un "pum, pum, pum" que apenas se escuchaba.

-Ricardo Arreola Partida

Cuento para Andrea Barriga
-¿Barriga qué?
-Barriga
-¡¿BARRIGA QUÉ?! 


jueves, 7 de junio de 2012

~Desde un 8 de Junio~

Hola, te estoy escribiendo un 8 de Junio y todos sabemos lo que significa. Hoy la siesta dura más. Hoy hay que escuchar rap y encontrar una nueva forma de caminar. Hoy sí me peino. Hoy me quieres poquito.
Te escribo un 8 de Junio porque sé que te gustan los días más que el chocolate y más que "vivir el presente". Espero que de tu agrado sea este 8 de Junio...
Este año como un parpadeo, o como una canción de 3 minutos que parece de uno.
¿Bailas conmigo? Porque hoy nos emparejamos las manos y nos las pegamos con Pritt para que no se despeguen. Bailemos porque ya sabes que mis 2 pies izquierdos quieren acompañar a tus zapatos recién estrenados en la pista de baile, mejor conocida como adoquín del patio de la escuela. 
Bailaste conmigo, y nos vimos raro porque ya todos se acostumbraron a mirarnos raro siempre, entonces sus expresiones han quedado raras por el resto de sus vidas. Al menos para nosotros, y tu expresión rara de "no me importa" hace feliz mi expresión rara de "tener las manos pegadas con Pritt es medio incómodo... pero no te quiero soltar". Ya no miramos alrededor porque todo se ha convertido en formas borrosas. Y es que empezamos a dar vueltas tomados de las manos, mirándonos hasta los pensamientos por la forma en que nos miramos. Me doy cuenta que el Pritt en las manos siempre estuvo en mi imaginación. Lo único que tengo en mis manos son huellas dactilares, rayones de tinta de pluma, y tus manos. El pegamento más bien son tus dedos, que por cierto no son nada incómodos sino suaves y tiernos como cualquier minuto que se prolongue tu sonrisa, y que recorren los triunfos de toda mi vida, masacrándolos, y dándome nuevos. Como este preciso instante. 
Ya no he tenido tiempo de tener tiempo. Ahora sólo me encargo de encontrar recetas para preparar un postre de lo más "compartible" contigo, porque conociendo tu gusto por el postre es probable que te lo regale y yo me quede con nada salvo con tu rara expresión de "niña bonita comiendo pastel". Me quedo con todo lo que necesito.
Te entrego una caja llena, llenísima, de otros días distintos a éste. Son varios, así que cuídalos, no se te vaya a perder ninguno, ninguno. Me escuchas contarte de manera fantástica los relatos de cada uno de esos días. Cómo olvidar la vez que combatimos con almohadas aquel dragón de 3 cabezas que se apoderaba de a poco de la alacena donde guardas las galletas. O la vez que... No, mejor no lo digo, mejor te vuelvo a besar exactamente igual, despertándote de aquella maldición milenaria que te hizo dormir 30 minutos más de siesta. ¿Recuerdas la vez que visitamos Saturno? Sí, el mismo día que te dije algo en voz bajita y pareció gustarte. 
En fin, esas son historias de otros días. Hoy, te venía a regalar un escrito 8 de Junio que ya abarcó más días que tampoco pasaron. Pero igual te regalo un amanecer frío para que me abraces en alguien más, y tus guantes tengan la dicha de ser usados por tus manos friolentas. Y te regalo mis horas que pasan por la calle sin saludarme, sin verme siquiera. Y sonrió porque todo lo que tengo para regalarte en estas letras estará a salvo contigo. Una despedida que mi ritmo cardíaco ha de darte, porque yo no me sé ni las vocales, mucho menos sé hablar contigo. Lo mejor de hoy fue sin duda que no me diste nada, porque con tu expresión rara de "ya se acabó la preparatoria" me diste un final que no existía, y sonrío callado y con un poco de pastel restante en el refrigerador y con ganas de tener Pritt en mis manos y con una expresión rara de "te extraño" que se convierte poco a poco en un "ya no tanto".

-Ricardo Arreola Partida.









domingo, 3 de junio de 2012

~Luciérnagas~

Un ratito viéndote con admiración, el cuerpo me sentía extraño. Desconocido sentimiento, si es que se puede llamar así. Desconocido despertar. Mis pupilas bailaron con las tuyas toda la noche. El vals de las pupilas. El tango de las pupilas. Fuimos clásicos, urbanos, bohemios y hasta rockeros. Déjame te digo que la ciudad nunca se vio tan iluminada. Semáforos y espectaculares llenaron transformada planicie. Nuestra ciudad tan guapa. Nosotros con nuestra ciudad, viendo lejos y teniéndonos cerca, yo escuchándote de cerquita y tú siempre tan feliz. Tus cuentos, tus fábulas, tus ojos. Lo nuestro, que se quedó sin nombre. Empinado jardín verde, airoso, y tú... ¿Qué nombre le da la física a la conjunción del tiempo-espacio más perfecto ocurrido en La Floresta y en mi pensamiento? Soy malo, malísimo con las fechas, he decidido tan solo llamarlo "ese día". Conocí estrellas fugaces que no me fueron presentadas, fue extraño porque era Noviembre y nunca en Noviembre había conocido nada ni a nadie. Nos sigo conociendo como "ese día". Perdí el prestigio que nunca tuve al no contestarte nunca con un beso. Pero gané con gran decoro al tenerte todo ese tiempo conmigo. Aunque no pasó ni un minuto en esas horas, todo el tiempo nos olvidamos del reloj hasta que lo recordamos. Viendo luciérnagas. Mis primeras. Déjame regresar contigo a ese día. No te pido mucho, sólo un poco de suerte y hasta eso que no tanta. Ya mejor no te pido nada, ahora te doy de mis pulmones todo lo que tengo, cúrate un poco el asma, hazme mejor dándote una sonrisa y mejor ya hay que partir. Nunca lo dije. Y fuimos caminando y me recordé en mi infancia, tienes, tenemos un caminado muy peculiar, ¿ya había caminado contigo antes? Hasta la cochera de tu casa y hasta siempre, mi primera luciérnaga, siempre te tengo y te tendré.
Ya es tarde, ya pasó la hora de pedir deseos y hasta de pensarte ya no es hora. Pero...

-Ricardo Arreola Partida

sábado, 2 de junio de 2012

~The moon that was not in love~

Bien contada leyenda escuché de vieja luna de Diciembre que no se enamoró. Comenzó afirmando que no creía en Dios. Ella, sin embargo, sí creía en astronautas...

Verán, las lunas adquieren lo níveo, lo puro de ellas mismas de la leyenda de un encuentro ocurridao hace bastante tiempo a la Luna de Octubre de hace no sé cuántos años que nunca se enamoró, pero que sí lo hizo. Cada que llega la noche, no siempre después del día, con su sombra que sólo incita a develar aquello que se quiere ocultar y su soledad que cautiva, las lunas se embellecen aún más y las miradas de nosotros la decoran y la maquillan para que siga esperando un astronauta que la visite y la enamore y la convenza que no siempre estará sola. Por cada noche que pasa y que no ocurre visita alguna de astronauta las lunas adquieren, bella, belleza un poco más. Un distraído poeta se enamora, una niña pura sueña, un elegante viejo llora, las lunas adquieren nuevos encantos. Pero adivinen qué... ellas no quieren ser bellas, ni ser vistas, ni cualquier cosa que ocasionen si no conocen valiente amor verdadero. Cada una de ellas deja su puesto, allá en lo alto, lejano puesto, a su sucesora cuando son demasiado viejas para seguir esperando. Cada 30 días aproximadamente pasa esto, fugaz para nosotros los humanos, una eternidad para aquellas satélites serenas y románticas.

Pues sucedió en Octubre de hace no sé cuántos años que existió la luna menos memorable y sin encanto que alguna vez orbitara el rededor terrestre.
-¿Tenía nombre aquella luna?- recuerdo haberle preguntado a Luna Diciembre.
-Sí -contestó- Primera era su nombre. Y desde ella ninguna de nosotras obedece ningún nombre. Son solamente sentencias con apellidos sofisticados...
Tenía 27 días. Respiraba su ocaso Primera. Vivía acomodada tranquilamente ni tan lejos ni tan cerca de la Tierra y parecía estar de acuerdo con su pronta partida. Día 27 de Octubre de hace no sé cuántos años que le hizo sentir incluso un poco de gravedad. Como accidente llegó él, nada oportuno. Así como el destino. Llegó con su traje blanco, caminando sin gravedad, como verdadero caballero. Desde que lo vio llegar tuvo interés, e incógnita según Primera lo vigiló. Con sus artefactos, él midió el tamaño de sus sueños, recolectó muestras de su bondad y anotó varios poemas en forma de números y letras que no pudo entender ella. Primera entabló conversación con el brillo de su casco y con las huellas que dejaba él cuando daba paso alguno. "Fascinante" pensó ella "alguien al fin visita mis coordenadas, ¡y en Octubre!". Ocurrió lo que en las películas románticas que nunca he comprendido, que en minutos no se enamoró, y sí lo hizo. Sintió que soñaba aquella noche cobijada con una diminuta manta que él llevó y que posó sobre de ella. El astronauta sólo dijo una frase aquel día, "Nos veremos pronto", y partió con su platinada nave dejando dormida a Primera mientras la quería con la mirada, despidiéndose de lo mejor que le pasó en toda su vida...

Primera, eterna luna de Octubre de hace no sé cuántos años, decidió dejar su puesto como compañera de la Tierra el día 28. Nadie la contradijo, aunque fuera en contra de las reglas su retirada, porque la vieron más bella que nunca y que siempre, destellando fascinación, maravilla que fue y lo será siempre, y se fue a buscar a su astronauta, a su compañero. Única luna que tuvo el coraje de salir a buscar a su admirador.

No se sabe a dónde fue, qué caminos tomó, o si tomó alguno. No se sabe si alguna vez lo llegó a ver de nuevo, pero se dice que un día, el primero de Noviembre de hace no sé cuántos años, el astronauta que quiso a Primera con toda su alma amaneció cobijado con una manta igual a la que dejó en ella, con un rastro de polvo en la mano y recordando un sueño que sólo le contó a su Dios y a un par de lunas ya alejadas.

"¿Por qué se dedican tan fuertemente los humanos en romper los sueños de los niños pequeños, y de los que crecen todavía con algunos? Te sorprendería la cantidad de niños que quieren ser astronautas. Tal vez, ahorita mismo yo estaría viviendo mi propia historia con uno de ellos, y no solo contándote el fugaz romance de Primera, mi última pariente que fue verdaderamente feliz." -Luna Diciembre miró a lo lejano y concluyó "Wow, mira qué bonita estrella fugaz."

-Ricardo Arreola Partida.

jueves, 31 de mayo de 2012

~H.U.G~

Tengo que amarte escrita ahora, antes de que desfallezcas. Te tiento con mis letras, pero en especial, con mis pequeñas manos, sudando, te tiento, cantando y bailando, recordando algunas canciones y esperanzando algunos abrazos.
Para ser yo alguien admirador por excelencia de los finales poéticos, algo insípidos, pero memorables, resulta contradictorio que no haya habido un final certero a ti y a mí más que el viernes que se acerca en 8 y que nos verá partir después de 3, despidiéndonos de un trazo, caprichosamente cambiándonos como lo hace cada año.
Dormido, más que siempre, resulté más bien en shock.
No.
Sin intenciones de estar conmigo, con "nosotros", sin alguna intención es que te vi y ahora lo recuerdo. También, sin ninguna motivación, pues hubo alguien bastante estúpido apagándose después de 3 meses bien encendido.
Lo siento por quererte.
Puedo cerrar los ojos, ejercitar músculos faciales mientras esbozo una sonrisa en un tris.
Te recuerdo, como si hubieras sido ayer.
Eres ayer.
Cuando te prometí aprender a abrazar... Mal abrazador, parece una carga, pero un gusto si he de aprender contigo. Ya cállenme que me voy a volver loco sobreexplotando imaginación que nunca me ha funcionado. Sigo escribiéndote notitas... Como siempre solíamos solos escribirlas acerca de nuestra compañía, de nuestro día. Sonreíamos mientras las leíamos, y díganme alguien que eso no era puro. Te las escribo pero no las lees. Porque nunca te las he de dar. Porque nunca nos hemos de pasar siquiera por la mente jamás. Si ya no nos preguntamos me pregunto hoy todavía aún más por "Osa".
Me pones en la tierra pero como flotando.
Es... irreal.
Acepto el temor por hacerlo mal.
Porque no resulte.
Pero tú segura... Instintivo para ti, de rutina. Te siento en mi alma, en mi pecho. Tus brazos como aceptándome.
Así es como te capturé poquito para siempre.

-Ricardo Arreola Partida.

jueves, 24 de mayo de 2012

~Rewind~

...

¿Quiénes?

¿Quién?

Turbios, primeros, segundos, cual infantes.

¿Qué pasó?
De un tiempo a otro, nos volteamos.
Tambaleamos.

Tiempo restante.
Soy pasante.

Hiberno. Invierno.

¿Soy suficiente?
¡Contigo!

Tomo tu mano.

Feliz.

Gira el Sol. Robo Constelación.
Robo tu nariz.

¡Lo repito muchas veces!
Pensamiento. Pensamiento. Pensamiento.

Juntos.
Logro tu atención, logro es.

Conozco mi voz.
Conozco tu voz.

Saludo.
Primer día y reencuentro.

Bella.

miércoles, 23 de mayo de 2012

~La Floresta~

Antípoda, diferente.
Luz clara de río, pasa apenas
por pupila café que filtra
verde luz, luz valiente.
Sexto sentido, natura,
todo me habla de tu dulzura.
Enamoraste el verde ave.
Noche, nunca que llore,
día, que sonría,
vida, siempre que viva
recordando, por favor, Septiembre,
olvidando me siempre.

-Ricardo Arreola Partida

lunes, 14 de mayo de 2012

~I saw you the other day~

Eres mi lugar favorito. Rendijita que abrió carreteras y autopistas que abriste, miraste por aquella rendijita. Abriste lunas, planetas, palmas de manos, mi lugar favorito.
Eres mi lugar favorito, aquél donde me resguardo en posición fetal, añorando y sonriendo, soñando y muriendo. La vida es eso que creemos poder describir y terminamos ofendiendo con uno o más adjetivos calificativos; eso mismo eres tú.
No sé si es que nunca aprendí bien el idioma español, o que en mis venas corre debilidad y miedo, pero alteré la gramática de alguna forma con mi personalidad y ahora hablo de lo que solíamos ser en aquel bonito año.
¿Cómo no me odias? Yo mismo me he odiado muchos atardeceres.
Bien podría ser aquel "romántico hasta el hueso". Poeta. Cantautor. Héroe. Caballero. Todo, todo lo que quieran tus ojos saltones, y tus dientes en hilera cordial, armónica.
Obstaculicé yo mismo lo mejorcito de los últimos años. Mis letras también, un poco. Te las regalo todas. Analfabeta podría ser pero contigo a mi lado, o al otro lado, o volteado, o decapitado, precipitado también, pero contigo. Grises días sin ti.
Personajes podríamos ser. Libro de comedia, o cuento, o fábula. Aunque no mucha comedia ha habido desde Enero. Sonreiríamos al vernos estampados inocentes en una hoja de papel y en la imaginación de alguien más. Sonreirías tú... ¡Lo único importante! Yo tal vez sería valiente caballero o valiente comerciante de paraguas. Valiente, lo único importante. Podría convencer al autor que no nos pusiera final... que nos dejara revolcarnos en la tinta.

Wow, mira qué bonito día nos ha regalado Mayo.
Te quiero.
Te cuido desde un lugar extraño, no es mi favorito, no es el tuyo. Tus mordidas en mis brazos. Cuántas experiencias he perdido. Todos los días tus tiritantes ojos yo amo.

Trato de no extrañarte tanto, pues huracán podría volver marchante...

-Ricardo Arreola Partida

miércoles, 9 de mayo de 2012

~Tarareas siempre un paisaje~

Clara tarde soleada. Clara, tarde y soleada. Reniegas a lo sutil con sonrisa clara, ya es tarde para buscar que me regañes, apoyes, escuches, compartas; aterriza el Sol lejos de nuestra frontera, soleada tarde que despide desmoronados recuerdos. 
Tienes talento para tararear siempre un paisaje, denudas mi imaginación y te aprovechas de ella todos los días, tengo talento para pensarte. 
Déjame decirte que tú y todos ustedes me parecen unos seres bastante extraños, nunca los he entendido y dentro de mi siento que su personalidad es algo postiza. Claro, me asombra la extrañeza de tu personalidad de un modo diferente. Ocultista. Los he llegado a ver como alienígenas.
He empezado a gastarme varios de mis "perdones", últimamente por cualquier cosilla. Todos nos equivocamos de vez en cuándo ¿no?
He empezado a creer que a veces uso títulos extravagantes en mis entradas de blog para que la gente no se dé cuenta del contenido pocas veces rescatable. Transplántame, por favor te lo pido, un reloj, siento a veces, azul, desfalleciendo, el segundero avanza, la vida transcurre, mis manos, capturan, 1, 3, 6, 9, 12, ya tus miradas, derrámame.
Alternativa, supongo, y un poco más interactiva ha sido esta entrada hasta ahora.
Aquí, desgraciado. Aquí, buscando debajo de la alfombra y del sofá. Sigo regresando a aquellos nostálgicos placeres de algunos ayeres. En sí, mi mente ya de por sí revuelta, partida. En no, trato de no extrañarte demasiado. Astronomía, astrónomos y hasta tres veces le he dado mil vueltas a nuestra historia, alrededor, estudiándola y con telescopio. Escojo viajar, tu circuito armónico viajo, recorro, ahora corro porque como siempre se me ha hecho tarde, tus manos me hospedan, me atropellan, muy poco antes de llegar. Te quiero. Te adoro. Te tomo en cada vaso de agua. Luces especialmente bella, te lo reconozco. Tú, por favor, olvídate por completo de mí, de mi nombre. Pero cuando veas un paisaje en especial hermoso y memorable, si no es mucho pedir... Tararéalo para nosotros.

Ricardo Arreola Partida

viernes, 27 de abril de 2012

~¿Qué plan siempre no?~

Aprendimos de Mercurio y un fenómeno singular. Sus amaneceres dobles, nuestros compañeros no supieron explicarlos. Era el tiempo de chamarras, era el tiempo de nosotros. Invitación al doble amanecer te hice. Algún día, seguro estaba.

Después de gustarnos vendría un paso que yo debía dar. Plan que siempre no. Porque los planes no resultan como dicen. Y sin embargo, ahí estaba, sobre la mesa, una estrategia que en el tiempo y en la influencia de alguien más en ti se perdió. ¡No! No es justo buscar culpables. Si acaso existe algún culpable soy yo. Actualicémonos, mejor digamos que simplemente no fue el destino y yo te diré el plan que no fue.

Cascos de astronautas hechos en mi casa, tal vez hechos de cajas de cartón o algo parecido. Y es que son necesarios en Mercurio. Hechos con tecnología de punta, cinta adhesiva y crayolas. Mantas que asemejen el terreno de aquel planeta. Supongo podrían ser naranjas o cafés. Rocallosas sobre ellas. Luciría cual terreno extraterrestre, y sin embargo, con gravedad. Estarían posadas sobre césped de el parque de tu fraccionamiento, ya sabes, aquel en donde un par de veces hablamos mientras oscurecía. "Ding-dong" escucharías desde tu cuarto o desde algún lugar de tu casa (aunque creo sería mejor llamarte a tu celular y no a la puerta de tu casa). Por favor dime que abrirías tú para no tener que preguntar por ti con un casco de astronauta hecho de cartón a tus padres o hermanos. Sonreirías. Lo más seguro es que te burlarías de mi. "¡Rápido ponte tu casco! Tenemos una misión urgente y tenemos que acudir de inmediato a Mercurio astronauta Ahumada"- O tal vez algo menos risible diría. Saldrías tomada de mi mano, con el consentimiento de tus padres y con el casco que te permitiría seguir respirando. Caminaríamos algunos metros hasta aquel parque donde ya estaría nuestro propio Mercurio artificial. Ya estaría cerca la hora donde empieza a amanecer. "Te dije que algún día veríamos una amanecer doble"- Esas palabras saldrían de mi boca. "Pero no es un amanecer doble"- Replicarías y todo iría de acuerdo al plan. "Yo estoy viendo uno doble reflejado en ambas tus pupilas"- por tradición cuando me encuentro contigo sonreiría, y con el corazón en la mano diría- "¿Quieres ser mi novia?".

En fin, algo así se suponía era el plan. Quisiera volver a estar así contigo. "Sonrisa sincera que pintas en mi todos los días". Es que me gustas tanto, o ya no sé ni cómo debo de sentirme. Quiero poder regresar. Quisiera que el "querer es poder" aplicara también a nuestro pequeño cuento. Quiero... Quisiera ser valiente y poder estar junto a ti. Me puedo fácilmente, sin pensarlo 2 veces, cortarme los brazos y pegarme con resistol unos nuevos que sí sepan abrazar...te. Te prometo tener las mejores calificaciones en la escuela y te prometo ya hablar más, hasta que te hartes, si eso es lo que quieres. Puedo dejar de hacer bromas estúpidas. Te hablaré todos los días. Puedo cambiar, quiero cambiar. Puedo volverme fanático de los Beatles y de Kings of Convenience. ¡Todo lo que quieras! Dímelo. O también puedo olvidarte, así como tú a mi, y algún día cualquiera que por casualidad me acuerde de ti, para la soledad dentro de mi preguntar "¿Qué plan siempre no?".

-Ricardo Arreola Partida.

miércoles, 25 de abril de 2012

~Los nadies y los alguienes~

Agita el frasco vacío de mermelada y lleno con agua para hacer un tornado. Pronto me ahogo. También pronto dejas de agitar porque parece un experimento demasiado simple para que en él pongas todo tu empeño y atención.

Abro la puerta del refri y se siente igual de frío porque la ventana de la cocina siempre está abierta. También porque olvidaste cerrar mi ventana interior y te llevaste mi abrigo. Tranquila, no pasa nada, a mi ya hasta se me había olvidado que existía. Déjame te hablo de lo que es  justo y lo que no. No es justo que las mariposas duren tan poco vivas, ni que la fruta se descomponga tan rápido, que mis padres no hayan tomado en cuenta mi opinión para la inscripción de la prepa y que tú te hagas resignado tan fácilmente. Es justo, por otro lado, que podamos matar mosquitos de la peor forma que se nos ocurra, que cualquiera pueda hacer de su vida lo que plazca y también que te hayas resignado tan fácilmente.

Porque quién soy yo, si la verdad no soy nadie, solo hablo por compromiso y te escribo por deseo, ya no estés nunca con nadie proque los "nadies" buscamos el bienestar de las demás personas y nunca el nuestro, y muchas veces salimos con algunos meses menos de vida y un poco más de experiencia, inundando todo con nuestras lágrimas ocultas y con algún disco que nos alegre escuchar de día en cuando.

Vuelves a agitar el frasco, como un juguete. Vuelvo a ahogarme, como quien apenas va aprendiendo de la vida.

Los grillos cantores nos traen serenata (o al menos a mí y a tu recuerdo) y los "nadies" seguimos sentados escribiéndote siempre desde lo oculto. No hemos hablado desde hace no sé cuánto y no te hace falta con quién hablar. No es novedad que los "alguienes" disfruten de tu facilidad de verbo. Hoy han discutido algunos de ellos de la belleza que existe en México. Que en Guadalajara se distinguen por sus ojos. Y que, básicamente, en todos lugares hay mujeres bellas, más bellas que en el lugar donde vivo. Según ellos. Pues yo no conozco el territorio nacional como otros. Sólo sé que los españoles escribían "Méjico", que el D.F. no es un estado y que Morelia antes se llamaba Valladolid. Pero agradezco a la geografía saber dónde yacen las mujeres en realidad bellas. Puedo decir que es en el corazón. Puedo decir que es en las pupilas, en el alma, en una hoja de papel. Pero sería aún más correcto afirmar que es en el pensamiento. Tomas, una vez más, el frasco.

La verdad es que yo siempre te pienso. Aún ahora, con el poco o mucho frío que acompaña esta madrugada con el tic-toc del reloj y mis ojos rojos custodiando. Aún siempre. Desde que lo recuerdo. Ya no sé ni qué pensar. Ya estoy ahogado. Cómo puede ser posible sentirme así si mi tacto ya no funciona por falta de práctica y hace mucho que no compartimos palabras. Tu mirada con el ceño fruncido. Tu mirada alegre como siempre. Trato de respirar. Fue fugaz nuestro "nosotros". (¿Ya ni para qué volverlo a intentar?) La verdad es que no estoy ahogado por completo. Ayúdame. Sálvame. O si no lo harás nunca, por favor cierra el frasco y agítalo una última vez, más fuerte que las anteriores, dejándome a mi suerte.

-Ricardo Arreola Partida.

sábado, 21 de abril de 2012

~Cuando te leo~

Cuando te leo, aunque sean pocos renglones, en las palabras de alguien más, me gustaría escribirte en horas cuadriculadas una ecuación de suspiros sentimentales que tus textos que existen en las cortezas de los árboles y los baches de las calles me inspiran.

Cuando te leo, aunque a veces ni siquiera entienda tu entrañable letra que ayer, déjame te digo, encontré en un cierre de la mochila que uso para asistir al colegio, en los libros inútiles y prostituídas libretas, y en la pluma que tengo desde que recuerdo que la tengo, ocurre que, se pone play en algún lugar del mundo, cualquiera, y la canción "I think I need a new heart" empieza a retumbar como en un campo de batallo los cañones, recordándome que sigo igual que siempre, en un cuarto con paredes azules y persianas rosadas, con el mismo paisaje de fisgón por mi ventana todos los días, odiando una vez más la escuela, y terminando por, no entender a una osa de felpa y de kilómetros distanciada.

Cuando te leo, quiero seguir haciéndolo por siempre. No sé hasta cuándo el calendario me diga "Ya no te sirven más sus hojas arrancadas de libretas y su tierna combinación de palabras", pero yo sé que siempre las guardaré como un enfermo guarda reposo, y aún más que eso, las guardaré como, tal vez, un enamorado primerizo guarda su amor.

La verdad es que cuando te leo en los rayos de sol que queman mi piel morena poco a poco, y te leo en mis impulsos de salir a explorar el mundo, y te leo en el sabor de un jugo de manzana, y te leo en cualquier canción que pudiendo estar en pausa es escandalosa, y te leo en un gol de mi equipo favorito, me considero el mayor lector del mundo entero, y eso que no he abierto un libro en... wow, 4 meses.

Ricardo Arreola Partida

jueves, 19 de abril de 2012

~2~

Lloro por mi, porque en un día que parecieron 3 meses experimenté lo que nunca había experimentado. Porque ya no sé hasta cuando regresará. Tomar tu mano, inseguro y a la vez maravillado, fue paisaje, fue velada, fue una historia más grande que cualquier otra. Quererte fue mentira por parte de la eternidad, fue la mentira más horrible, pero también, la más blanca y más bella de todas. Quererte para mi lo fue todo.
Lloro por nosotros, por lo que fuimos. Porque ¡¿Qué fue de nosotros?! ¿A dónde fuimos? ¿Cuándo fue que tú dudaste? ¿Cuándo fue que yo descuidé nuestro camino? ¿Cuándo fue que tú olvidaste? Estuvimos al borde de la eternidad y sus mentiras, al borde de Mercurio viendo un amanecer doble (o al menos así lo sentí yo) y sin bautizar socialmente lo bello que teníamos, y créeme que mi plan era llamarnos de algún modo, mi plan nunca fue llorar a diario, por mi triste devenir, y por nuestro "nosotros" que ya no es.
Lloro... No, no lloro por ti porque mil corazones florecen por ti, y el invierno siempre querrá arroparte, las olas cantan a tus oídos y yo solo callo y trato de sonreír y esperar que nunca llores como yo. Así que no, no lloro por ti, porque en tu aventura se asoma el infinito, tu mano nunca estará sola, y tu sonrisa siempre le sonreirá a alguien. Y el mar no necesita de más agua salada que hunde Venecia, y a mi me hunde en tu olvido.

Ricardo Arreola Partida