jueves, 26 de julio de 2012

~I'm a fool to want you~

Estoy leyendo que no estás,
en un mapa de aquí, de allá y de las galaxias.
Ya no sé si volverme loco, o hacer qué,
porque el mapa ya no muestra ni tu casa.
Ya no sé si volverme loco, o hacer qué,
o hacer cualquier cosa porque estuvieras.

Ya, si quieres, dejo de nacer y respirar
cada que me topo con tus ojos miel.
Ya, si quieres, mi piel no te extrañará,
y mi alma, si quieres, evaporar podría,
y yo, si gustas, podría dejar de escribirte
que sólo te he visto una vez.

Tienes mi horizonte en tus labios,
un horizonte que se lo brindas a tus dientes y a la lluvia.
Mi cordura entre tu cabello, ya se aleja,
y peinas en ella melodías que tarareo en soledad.
Mi cordura entre tus cuerdas bucales, ya se gasta,
y cantas en ella la hora en que te estás alejando.

Si fueras aire no sabría si respirar u olvidarte,
o guardarte en uno de los bolsillos de mi pantalón.
No eres aire, no eres mía, no eres todo pero sí lo eres,
eres el vigésimo segundo renglón de mi poema,
también lo eres todo completo y eres quien lo lea.
Quiero leerte enraizada en las fibras del adoquín, y pensarte.

Es tan completo el alrededor de tus mejillas,
es tan completo tonto el que quiera quererte,
porque, oh gramática mía, el telón se ha cerrado
para un acto llamado "Tus manos y las mías".
Piénsame poquito, libertad mía, porque tú podrías liberarme.
Piénsame poquito y verás, que no me canso de amarte.


-Ricardo Arreola Partida

viernes, 20 de julio de 2012

~Inventor~

Nací en 1994, algunos años antes de mi primer recuerdo. Soy Acuario y estoy inventando un determinado tiempo con un Aries, o Cáncer, o Tauro, la verdad no sé, de todas formas ella no lo sabe aún. No es tan difícil, un martillo, clavos, pegamento, vivencias y otras cosas. ¿Ya les dije que no he nacido aún?
Nací en 1994, algunos años antes de mi primer recuerdo de su voz. ¿Saben? no soy muy bueno recordando cosas, pero su voz es algo que quiero recordar todos los veranos, y quiero que me acompañe todos los domingos perdidos, que esté junto a mi oído. La extraño. Te extraño. ¿Ya les dije que no he vivido aún?
La quiero en lo más hondo de mi ser. Es mi alma. Es la única forma en la que sé quererla. Apenas y sé su nombre, apenas y la he visto. En estos tiempos quererla interiormente es ridículo, porque ahora nos basamos en caricias, incitaciones sexuales y gastando tiempo en compañía. Lo he pensado, ya sé que tal vez no lo sepa, que no sepa su significado para mí, porque nunca encuentro las palabras y sólo encuentro el sentimiento. Puedo decirle todas las palabras que quiera, y escribirle un sinnúmero de poemas, tomarla de la mano y que se sienta acompañada... pero tal vez eso nunca pase, y la mejor forma que sé querer es en lo más hondo de mí, y así nunca le voy a fallar. Mi voz puede enmudecer, mi memoria puede olvidarse de las palabras, mi mano puede temblar y soltar la mano de ella, y también ella puede prescindir de mi compañía fácilmente, pero el amor de mi alma nunca le va a fallar, de eso estoy completamente seguro.
Y entonces, tal vez nunca sea mía, tal vez nunca llegue a quererme, y mientras haya enunciados con " tal vez", seguiré inventándome tiempos con ella, inventándome colores con ella, vivencias, coros, palabras, oraciones, ciudades, besos, abrazos... Inventándome su nombre, una y otra vez en mi cabeza, hasta que haya algún nombre que dignifique su belleza, su alma, su todo.

-Ricardo Arreola Partida

domingo, 15 de julio de 2012

~L~

Que el aire hace falta,
ya ni digamos del viento,
cuando su silueta pasa,
por jardín, o por recuerdo.

Tenemos clima incierto,
cuando ella no decide que haya,
humedad, calor o hielo,
en alguna tierra no muy lejana.

Díganle que ya amanecimos,
que el valiente día la espera,
que la ven verdes montañas y senderos,
y qué más que nunca, hoy, más bella.

Las gotas de lluvia, le dicen en secreto,
que ellas no la mojan,
que lo que ella diga es cierto,
que si los rayos de sol la sonrojan,
que lo diga, y dejarán de hacerlo.

Cuando su boca abre revela,
también lo hacen sus párpados,
la literatura que es la verdadera,
y que nadie nunca ha descifrado.

Las gotas de lluvia, le dicen en secreto,
que nacen flores en su senda,
que sus ojos son como un sueño,
que, por favor, nunca tema,
porque ella siempre va a ser el cielo.

sábado, 14 de julio de 2012

~Dispar de día~

¿Qué fue de mis horas? ¿Dónde las pusiste? Ya me hace falta un viaje; ya me hace falta dejar de extrañarte tanto a cada palabra. Desearía que me dejaras para siempre esa tarde no tan tarde que tarde se volvió. ¡Ay, cuidado con tu recuerdo! Muchos actuales personajes escribimos "para siempre" sin pensar en el para, y en el siempre. Para mí, "s"imboliza tu vestido de satén de color; ¿y cuántas veces dije algo que no cumplí? "i"; "e" no es interjección sino es lo que es, somos lo que somos, fuimos lo que fuimos; "m", te aburres mientras callo por admirarte; porque no te entiendo, no te entiendo, no te entiendo, menos me entiendo yo y pues, los 2 andamos de incom"p"rendidos; andamos "r"ecolectando pedacitos de nosotros mismo, para cuando sepamos querer; s"e"parados como empezamos, separados al fin.
¡Ay, cuidado con tu recuerdo! Lo estás pisando sin darte cuenta. Lo arrastras. Dime que no fue a ti a quien quise tanto. O bueno, di que sí fuiste tú, pero como lo harías un poco más callada, dilo quedito, y después cállate. 
De día somos dispares, de noche sólo queremos tenernos cerca. En la mañana amanecemos chuecos con 3 o 5 almohadas alrededor nuestro y con algún sueño en blanco. Pensándonos pero sin querernos. Llega el medio día y nos preguntamos "¿Por qué no le dije buenos días? Debí haberlo hecho". Nos llenamos los corazones de acciones frustradas, hasta que llegan las 6 de la tarde, una bonita hora, ¿no? Empieza de nuevo mi piel, a gritar, un minuto a la vez. Va anocheciendo porque así es como debe ir el día. A las 9 en punto te busco para caminar; te encuentro y caminamos. Te encuentro desde que salgo de mi casa y cierro la puerta, porque la verdad es que te encuentro solamente en mi pensamiento. Y aún así, llego a tu ventana, y hasta ahí. No hay luz prendida y tus persianas me dicen que saliste a caminar, tal vez llegaste hasta mi puerta y yo no estaba ahí, tal vez llegaste a mi vida y yo no estaba ahí. ¿Qué fue de nuestras horas? Ya las perdimos, ¿verdad? Ay, somos tan descuidados. Somos tan dispares aunque nos engañemos.
¡Ay, cuidado con tu recuerdo! No, espera, ¿cuál recuerdo? Ya no está...

sábado, 7 de julio de 2012

~3 segundos antes del primer beso~

No cambiaría nada en mi vida, en mi historia, si pudiera, porque todo lo vivido me ha depositado ahorita mismo en este espacio-tiempo soleado de vientos desiguales; 3 segundos antes del primer beso. De aquel muelle recuerdo que era sólo y que el mar era azul mañana. De su voz recuerdo cada tono, de su peinado recuerdo cada cabello, de su alrededor recuerdo mi posición exacta, pero es curioso cómo no puedo recordar mi nombre desde aquel medio día. No puedo decir que sea mía, pero yo soy suyo, y así es como me conozco.
No había estado despierto hasta el momento en que nuestros labios se mecieron en la costa, casi juntos. Curiosamente desperté con los ojos de ella y míos delicadamente cerrados. Desconozco el color de la transparencia, la mayoría de sus lunares y también el lenguaje de mi corazón. A veces lo único que sé es la letra de la canción Boys don't cry de la mítica banda británica The Cure (perdonen, hasta el recuerdo de sus pestañas me hace delirar un poco y divagar), al verla sé que boys do cry y que no existe en América o en ningún otro continente una sonrisa nunca quieta como la suya.
Trayecto largo como suspiro entre esa posición que le hacía arquear un poco el cuello y entrecerrar un poco los ojos debido al Sol colgante, y el momento en el que firmamos un medio día que sería para siempre nuestro. No fue besándola que supe que existía un lugar llamado Tierra, donde al parecer hay que respirar para poder vivir, hay curiosos alimentos llamados helados que, también curiosamente, se derriten en tu boca para darle paso al sabor, está sobrepoblado, a mi parecer, debería haber más fuegos artificiales, y a veces 2 personas se enamoran; lo supe cuando la conocí, cuando hablamos por primera vez, cuando casi la tomo de la mano... 3 segundos antes del primer beso.

lunes, 2 de julio de 2012

~Aquella chica del labial rojo~

Los sintetizadores y demás aparatos que dieron vida a esta canción se me aceleraban en las venas. Alrededor luces y diferentes personas tratando de sincronizarse con el compás de la música y con cierto paso de baile estereotipado. Siempre he pensado que las personas se ven mejor bajo los rayos del Sol y sin nada que les cubra sus ya de por sí delineados rasgos faciales, es decir, sin maquillaje. Sin embargo, la oscuridad que dominaba unas cuantas luces de colores fácilmente nos agobiaba hasta el punto de apoderarse de nosotros y volvernos seres de la noche y hacernos sentir cómodos con eso. Pues sí, estaba cómodo en el entorno, no extrañaba mucho la luz solar ni mis libros ni mi café americano. Bueno, tal vez un poco mi café americano. Pensaba en el resultado de  juntar las bebidas de colores que daban en ese lugar junto con la desvelada y mis ridículos pases de baile, y dije "mañana mis ojeras serán dignas de un casi excéntrico que duerme todo el día y extraña un poco el café de todos los días". No sé si yo decidí dejarme llevar por lo que aquel lugar de frenesí expresaba o si fue su decoración pomposa la que me "obligó" a hacerlo. Estaba con un grupo de amigos que... "Wow, ¿Ya vieron a esa chica del vestido azul marino?" les dije. No sé por qué no se enamoraron de ella en ese instante como lo hice yo y mis piernas. Bueno, mis piernas no tanto, hasta se me durmieron un poco y se pusieron débiles del desinterés que les causaba... seguramente. En ese mismo instante es cuando quería tener la respuesta a la pregunta "¿Acaso el amor existe?". Obviamente no quería seguirla viendo si no había la posibilidad de casarme con ella. En su silueta, su collar perlado y sus movimientos que eludían lo cotidiano encontré lo que para mí fue la respuesta más clara que pude haber encontrado en aquella iluminada oscuridad, pero sobre todo en sus labios carmesí, para ser más exactos labios rojos retocados por el labial color sweet nectar de la marca maybelline, o algo así. Existe el amor y mis manos lo confirmaron temblorosas. Y aunque quisiera contarles con exactitud la historia de la primera vez que vi bailando a mi futura esposa iluminada con la más bella sonrisa que he de ver mientras viva, el asombro y el alcohol no me dejan recordarlo como quisiera. Pronto, mejor, les contaré de cómo bailamos juntos, ella con vestido blanco y yo con algún smoquin, con su mano derecha en mi mano izquierda, su cintura en mi mano derecho y su mano izquierda en mi hombro, sus ojos canela mirándome y con mi vida entera en su sonrisa nívea, con "The way you look tonight" de fondo. Dejando de imaginarla.