Claro que estás lejos, y aunque de por sí lejana fuiste siempre, hoy, el "siempre" se siente gris.
Claro que no te puedo tocar, aunque, en realidad nunca pude acariciar tu nívea alma, hoy, nos encontramos lejos de existir.
Claro, "específica de alturas", que no te puedo hablar, que soy mudo y no llega a ti mi débil resonancia.
Claro que mis poemas a ti, describen mis lloviznas, y, el arco iris detrás de ti, pero, "niña de los cielos", tú no sabes leer.
Claro que siempre eres brillante, y a veces turbia en tu interior; yo sé que mueves mi vida, ¿acaso yo muevo la tuya?
Claro que me rompo la cabeza pensando en tu constante movimiento, y mido tu paradero en mi cabeza, solamente en mi cabeza.
Claro, que mi vida se diluye a tu ritmo.
Claro, que eres más cercana que un recuerdo.
Claro que recorres cualquier vista, y enjuagas cualquier panorama, y cubres este espacio donde te espero, te espero a que conozcas el cielo, y aún así quieras regresar.
~Ricardo Arreola Partida~