Ricardo volvió a evitar caer en el frenesí tan humano del amor. Se alejó casi sin saberlo. ¡Y es que qué absurdo le parece el mundo! ¿Saben?, ha dudado muchas veces si exista alguien que piense igual que él. ¡Y es que qué absurdo le parece el mundo! "Ya te has tardado mucho en aplicarte" (¿no es eso lo bonito de esta vida? Apreciar el tiempo junto a alguien, o eso creo). "Si no te busca, no te quiere" (¿Por qué nos gusta universalizar todo?). "Está mal visto si haces esto o lo otro" (Who's got a life's dictionary? Why is society telling me what to do?).
Bueno, que el mundo siga buscando una historia hollywoodense, porque Ricardo va a amar un poco.
¿Y qué si nunca revela la identidad de la chica que se ha ganado un lugar en su pensamiento diario? ¿Y qué si hace muchos años que no tiene una relación?
Él escribe porque lo siente en las yemas de sus dedos al teclear los poemas. Ah, y porque lo siente en el alma. Tal vez no crea en algunas cosas que todo el mundo sí crea, pero él cree en el alma y en lo correcto.
Se ha vuelto loco algunas 11,956 veces ideando escenarios a todas horas del día. Y hasta lo hacen sonreír porque su locura llega hasta esos rangos. Y aunque le da miedo la locura, muchas veces ni siente temblando sus manos y corazón.
"Te voy a amar porque sé cómo hacerlo, es mi forma, no, no sirve para muchos, y sólo es mi forma, tan rústica y campestre y absurda, pero te amo más que nadie". Y nunca lo ha dicho porque es su forma. Pasión. Alma. Encierro para poder ser libre. Qué contaminación del mundo, del planeta Tierra. Quiere encontrar a alguien mientras se encomienda a San Cerrojo en su cuarto y canta Emma's House de The Field Mice.
La verdad es que no sabe amar y se encomienda a San Cerrojo para aprender a hacerlo. Está desnudo de su corazón roto.
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