miércoles, 25 de abril de 2012

~Los nadies y los alguienes~

Agita el frasco vacío de mermelada y lleno con agua para hacer un tornado. Pronto me ahogo. También pronto dejas de agitar porque parece un experimento demasiado simple para que en él pongas todo tu empeño y atención.

Abro la puerta del refri y se siente igual de frío porque la ventana de la cocina siempre está abierta. También porque olvidaste cerrar mi ventana interior y te llevaste mi abrigo. Tranquila, no pasa nada, a mi ya hasta se me había olvidado que existía. Déjame te hablo de lo que es  justo y lo que no. No es justo que las mariposas duren tan poco vivas, ni que la fruta se descomponga tan rápido, que mis padres no hayan tomado en cuenta mi opinión para la inscripción de la prepa y que tú te hagas resignado tan fácilmente. Es justo, por otro lado, que podamos matar mosquitos de la peor forma que se nos ocurra, que cualquiera pueda hacer de su vida lo que plazca y también que te hayas resignado tan fácilmente.

Porque quién soy yo, si la verdad no soy nadie, solo hablo por compromiso y te escribo por deseo, ya no estés nunca con nadie proque los "nadies" buscamos el bienestar de las demás personas y nunca el nuestro, y muchas veces salimos con algunos meses menos de vida y un poco más de experiencia, inundando todo con nuestras lágrimas ocultas y con algún disco que nos alegre escuchar de día en cuando.

Vuelves a agitar el frasco, como un juguete. Vuelvo a ahogarme, como quien apenas va aprendiendo de la vida.

Los grillos cantores nos traen serenata (o al menos a mí y a tu recuerdo) y los "nadies" seguimos sentados escribiéndote siempre desde lo oculto. No hemos hablado desde hace no sé cuánto y no te hace falta con quién hablar. No es novedad que los "alguienes" disfruten de tu facilidad de verbo. Hoy han discutido algunos de ellos de la belleza que existe en México. Que en Guadalajara se distinguen por sus ojos. Y que, básicamente, en todos lugares hay mujeres bellas, más bellas que en el lugar donde vivo. Según ellos. Pues yo no conozco el territorio nacional como otros. Sólo sé que los españoles escribían "Méjico", que el D.F. no es un estado y que Morelia antes se llamaba Valladolid. Pero agradezco a la geografía saber dónde yacen las mujeres en realidad bellas. Puedo decir que es en el corazón. Puedo decir que es en las pupilas, en el alma, en una hoja de papel. Pero sería aún más correcto afirmar que es en el pensamiento. Tomas, una vez más, el frasco.

La verdad es que yo siempre te pienso. Aún ahora, con el poco o mucho frío que acompaña esta madrugada con el tic-toc del reloj y mis ojos rojos custodiando. Aún siempre. Desde que lo recuerdo. Ya no sé ni qué pensar. Ya estoy ahogado. Cómo puede ser posible sentirme así si mi tacto ya no funciona por falta de práctica y hace mucho que no compartimos palabras. Tu mirada con el ceño fruncido. Tu mirada alegre como siempre. Trato de respirar. Fue fugaz nuestro "nosotros". (¿Ya ni para qué volverlo a intentar?) La verdad es que no estoy ahogado por completo. Ayúdame. Sálvame. O si no lo harás nunca, por favor cierra el frasco y agítalo una última vez, más fuerte que las anteriores, dejándome a mi suerte.

-Ricardo Arreola Partida.

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