sábado, 27 de octubre de 2012

~Reseñas de detrás de los libros y tus manos~

Y las próximas 10 horas pasaron por mi frente
como si se tratara de, la realidad,
lo más absurdo,
lo más rápido,
lo más lento.

Regresó a casa, siempre,
mintiéndose con que era casa.
Y hacía como que extrañaba.

Divina silueta y pecas.
Peco de ser infinito en ella,
cuando bobo vivo mirándola.
Cuando vivo.

Si es cierto que esto es cierto.
¿Con qué mido tus alcances?
Yo ya, de lejos, me encantas menos.
¿Con qué nudo de garganta puedo
decorar el poema que te declamo
todas las noches?

Se trataba de un río que fluía como 
si fuera una reacción química,
cuando te acompañaba,
cuando los globos son soltados,
cuando la almohada se sumerge,
cuando logras ver en la oscuridad;
se trataba de un río,
y yo me río de él.

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