martes, 19 de junio de 2012

~Tengo una bomba de tiempo y no dudaré en usarla (parte 2)~

"No puedo creerlo, en verdad funcionó. Pensé que me mataría al instante, pero al parecer podré estar unos segundos en mi 19 de marzo tan amado.
El día está soleado y nuestra escuela secundaria justo como la recuerdo. Cuántas buenas historias las que sólo están localizadas en nuestros recuerdos, pero que tuvieron lugar aquí. El árbol del patio posa su sombra en la ventana de nuestro salón, y ella está más hermosa que nunca. Si la pudieran ver... En realidad no necesito de nada más pero de su canción de todos los días. Ésa que me hacía voltear a verla y reír. He vivido toda mi vida para este momento.
He soltado una lágrima, pero la sequé rápidamente porque ustedes se burlarían de mí si me vieran porque estamos en secundaria y somos jóvenes.
Ella está sentada detrás de mí. Nunca he visto prenda que se le vea mejor que el uniforme azul de nuestro colegio. En fin, le leí lo que traía escrito desde ya no recuerdo cuándo...

Te veo, boreal, y me encuentro,
por instantes,
por un momento,
y aunque al verte sigo roto
aún en pedazos, me enamoro.
He pensado en ti
desde marzo que es hoy
y es siempre,
mis latidos más te quieren
que nada existido.
Valeria, sé
que por ti me rompería
y de vivir dejaría
por ti, y por ti, y por ti.
Respiro,
y dejo de hacerlo,
por ti, y por ti, y por ti.

Su reacción, amigos, me la guardo, pero les puedo decir que sus ojos castaños nunca habían brillado tanto. La amo más hoy que nunca, pero en realidad siempre la amo más que el día anterior. En su mochila dejé el diccionario español-francés que dudé mucho en el ridículo que podría hacer al dárselo. Espero le sirva algún día. Su nombre es mi diccionario porque es todo lo que sé y lo que no sé. Me iba a despedir como siempre, sin despegar la vista de ella hasta que pasara la puerta del colegio y ya no pudiera verla, pero se acercó y con un beso en la mejilla me dijo "nos vemos mañana". Hoy la amo más que ayer, pero, lo repito, eso me pasa todos los días."

Esta fue la carta que encontramos apenas unos segundos después de que él desapareciera frente a nosotros. Sonreímos todos a pesar de que ninguno era gran aficionado al romance y a las cosas cursis. Esa noche cenamos juntos lunetas rojas y pizza, justo como a él le gustaba. Fue un pequeño himno que entonamos mientras recordábamos la secundaria. Y aunque no pudo alterar el presente y los frenos del carro de Valeria igual fallaron, encontramos entre las pertenencias de él una foto de ella en la torre Eiffel, sosteniendo un diccionario español-francés algo viejo, sonriendo para su fotógrafo misterioso, y en el reverso una frase "Respiro, y siempre lo hago, por ti, y por ti, y por ti."

-Ricardo Arreola Partida

No hay comentarios:

Publicar un comentario