Es ridícula la cantidad de personas que dicen conocernos y que, nosotros mismos, decimos conocer. Fácil, reconocer un rostro con algunos rasgos faciales característicos es, por lejos, conocer a alguien. Así pues yo conocería a Rachel Bilson, mi novia que no conozco, pero que la sociedad ya nos presentó.
Bien dicen que un hombre ya está medio enamorado de una mujer que lo escucha. ¡Pero claro que es verdad! Un hombre, un ejemplar palpable de la estupidez en el mundo, no tiene nada interesante que decir a menos de que una mujer se encuentre arreglando oraciones y pensamientos en su cabeza. No necesariamente una pareja; puede ser simplemente una imagen, un recuerdo.
“Te conozco desde que estabas así de chiquito (o desde que lo tenías así de chiquito)”. No. De este tipo de mujeres que dicen conocernos y nos escuchan contestar sus preguntas irrelevantes acerca de la escuela y la familia no nos medio enamoramos los hombres.
A mí déjame explayarme en mis irracionales gustos musicales, de cine, de la vida.. o aún más importante, de las siestas. Recomendarte varias canciones que no tiene ningún sentido recomendarte porque sé que no te gustarán y además tienes un mejor gusto musical que el mío. Déjame maquillar mi estupidez con la reseña de un par de libros. Ver una película juntos y estar callados porque si hablo te darás cuenta de lo aburrido que soy. Importantísimo, déjame ser callado, de aquí hasta que la muerte nos separe. Tal vez tenga cosas románticas y chistosas (más que todo incoherentes) por decir, pero lo que debes apreciar en mi es mi mudez. Te platicaré, mudo por supuesto, de las tardes que he llorado. O de lo difícil que es fingir que no te extraño. O las tantas preguntas que caben en la oración de "No va a ser cuando él quiera".
Yo, por otro lado, te escucharé hasta que una canción de Elvis Presley o Bishop Allen te hagan callar. Es broma. Porque mi paciencia es inusual e infinita, tú platícame hasta del detergente con el que lavas tus calcetines rotos en la punta, o de tu familia, o de los ridículos disfraces que tu perro chihuahua tiene que aguantar. Te escucharé cantar con esa voz desafinada que combina perfecta con nuestra historia. Te diré que cantas celestial. De el día que tuviste insomnio y al día siguiente te vi con bastante energía que no parecía que hubieras dormido 2 horas solamente. De lo mucho que te gustan los Beatles. De el año que estuviste lejos de tu hogar. De tus experiencias. De los poemas y tu admiración hacia tu padre. De lo bonito que el atardecer nos acompaña. De los sustos que te sacó Actividad Paranormal 3 y no te abracé. De todas las invitaciones que tienes para mi. De los planes a largo plazo. De tus ataques de asma o de simpleza. De que alguna vez yo te gusté. De todo lo que me falta por que me digas. De lo que ya nunca me vas a decir. De lo que te conocí, y bastó para que ya no te conozca. De hace algunos ayeres, que no sé qué pasó que te aburrí (creo que no debí de hablar más de la cuenta). De cuando no te hago falta. De cuando hablas igual, estás igual, eres feliz igual con alguien más que conmigo. De la despedida que no ocurrió. De tu pensamiento. De qué tanto te gustará ahora el pan de muerto. De todo lo que me recordarás, de todo lo que nada me recordarás. De TODO, no me hablas, ni con la mirada… porque te conozco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario