por cristal empañado se alcanza a ver.
Unos despertares rosa es él.
El crepúsculo sabio, lo hace desfallecer.
Miro, hacia la izquierda y me mira.
Con la mirada paso opuestas floras.
La voz de una niña decora
rosa y naranja amanecer, que camina.
¿Será rutina de estos 366?
Desde mi taburete quiero volver a ser
lo que olvidó el vaivén,
"lo que algún día extrañé".
Perdí el tiempo, viendo dichoso espectáculo,
de nubes viajeras y colores tácitos.
Miro, aún más hacia la izquierda y no
ya no hay nada, de esperanza sinónimo.
Perdí el tiempo, viendo dichoso espectáculo,
de nubes viajeras y colores tácitos.
Miro, aún más hacia la izquierda y no
ya no hay nada, de esperanza sinónimo.
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