sábado, 25 de febrero de 2012

~Por la ventana del salón de humanidades~

Folclor temprano acompañado de amanecer
por cristal empañado se alcanza a ver.
Unos despertares rosa es él.
El crepúsculo sabio, lo hace desfallecer.

Miro, hacia la izquierda y me mira.
Con la mirada paso opuestas floras.
La voz de una niña decora
rosa y naranja amanecer, que camina.

¿Será rutina de estos 366?
Desde mi taburete quiero volver a ser
lo que olvidó el vaivén,
"lo que algún día extrañé".

Perdí el tiempo, viendo dichoso espectáculo,
de nubes viajeras y colores tácitos.
Miro, aún más hacia la izquierda y no
ya no hay nada, de esperanza sinónimo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario