Más humo, más cigarro, más cristal,
la piel se cansa y el alma deja de recordar.
Así ha de ser, sin cansancio más que el de no lograr el tono adecuado de tus mejillas,
más locura, menos grafito;
sin dolor más que el que producen mis costillas atrapándome;
sin respiro y alivio.
La luna no ha salido; el desprecio la acongoja.
Ya me odia, ya me odia.
Así ha de ser ya, sin noche, "oye el matrimonio de las luces en el cielo, las promesas".
A reserva de lo que se diga en otra Tierra
que esta historia pendular no perdone lumbre, no, y ya cambie.
Así ha de ser ya, sin ser contigo.
¿Puede que te vuelvas a mirar?
Quiero decirte que te quiero.
¿Entenderás mi lenguaje ocular
que sólo entienden terraquieos?
-Ricardo Arreola Partida
No hay comentarios:
Publicar un comentario